08/04/2026
Explorando movimientos en Nadi Sodhana.
La diferencia entre ser guiado… y la auto práctica .
Es que en una clase sigues un ritmo, unas indicaciones.
Y eso tiene valor también.
Pero en la autopráctica es donde la autorregulación se vuelve más evidente.
Empiezas a notar cómo estás realmente.
Qué te pide el cuerpo.
Hasta dónde tiene sentido ir… y hasta dónde no.
Sin que nadie lo marque.
También es cierto que esa autorregulación puede aparecer en una clase guiada.
No es algo exclusivo de practicar sola.
Pero requiere filtrar más cosas:
el ritmo, la voz, el entorno.
Por eso, muchas veces, es más complejo llegar ahí.
En la autopráctica todo eso se reduce.
Y además, aparece espacio para otra cosa:
Autoexplorar.
Probar variaciones.
Ajustar.
Sentir sin presión.
Te da espacio para observar con más claridad:
los límites,
las capacidades,
y también cómo está la mente.
Sin interrupciones.
Como practicante, me encanta ir a clases con diferentes profesores.
Aprender nuevas formas de acercarme a las posturas.
Incluso estar rodeada de energía colectiva.
Pero también creo que es necesario, al menos, un par de días de autopráctica.
Para conectar con ese espacio de concentración.