30/07/2026
Llevo varias semanas tratando de conectar y meditar más con mi corazón. Desde hace mucho tiempo tengo la teoría de que venimos a este plano (y ni se diga la cantidad de veces) a experimentar la verdadera apertura del corazón. (Todos decimos que lo tenemos abierto pero NO, y es un trabajo diario).
Un trabajo enorme de no juzgar, no criticar, de no odiar, no atacar, no resentir, no sobreexigir… a nosotros mismos como a los demás.
Y cada vez me doy cuenta que es el personaje que construimos y nos aferramos todos los días con la mente el que utiliza esos mecanismos de defensa para supuestamente ‘cuidarnos’.
¿Te has preguntado (y te recomiendo hacerlo) alguna vez que pasaría si así sea por unos minutos te desidentificas con ese personaje que te construyeron desde que eras pequeño y tu también construiste y mantuviste por tantos años? Porque la verdad es que NO SOMOS ni siquiera nuestro nombre.
No somos nadie pero somos todo. Somos como el mar; infinitos, profundos, inmensos y en constante movimiento 💙 🌊🪄