10/08/2026
𝗘𝗹 𝗰𝗼𝘀𝘁𝗼 𝗱𝗲 𝘃𝗼𝗹𝘃𝗲𝗿 𝗮 𝗲𝗺𝗽𝗲𝘇𝗮𝗿
México no puede darse el lujo de reinventar su sistema de salud cada seis años.
En los últimos años hemos pasado del Seguro Popular al Insabi; de ahí a nuevos esquemas de compra de medicamentos, la participación de UNOPS, IMSS-Bienestar, Birmex, la Megafarmacia y ahora nuevos ajustes a los mecanismos de distribución y abastecimiento.
Cada cambio ha buscado resolver problemas. El problema es que, como país, hemos tenido poco tiempo para consolidar las soluciones. Y en salud, la falta de continuidad tiene consecuencias.
Cuando las compras se retrasan, los calendarios cambian o el abasto se vuelve incierto, el impacto no se queda en las oficinas gubernamentales. Llega a los hospitales, a los médicos y, finalmente, a los pacientes.
También lo vemos en el crecimiento de los consultorios adyacentes a farmacias y en el aumento del gasto de bolsillo de las familias mexicanas.
La salud necesita políticas de Estado, no proyectos que tengan que comenzar nuevamente con cada administración.
Porque detrás de cada decisión administrativa hay una persona que espera una consulta, un medicamento, un tratamiento o una respuesta. Un sistema de salud puede reinventarse muchas veces; un paciente, no.
Sobre este tema escribí mi columna “El costo de volver a empezar”, publicada este fin de semana.
Los invito a leerla y a compartir sus opiniones:
https://www.elfinanciero.com.mx/opinion/arturo-castillo/2026/08/07/el-costo-de-volver-a-empezar/
Arturo Castillo reflexiona sobre la inversión en el sistema de salud pública en México y cómo es necesario un proyecto que se mantenga a través de los sexenios.