26/05/2026
Últimamente se ha vuelto muy común entrar a Facebook y ver publicaciones de personas preguntando cosas como “¿Qué puedo comer para bajar de peso?”, “¿Qué dieta recomiendan?”, “¿Cómo le hago para controlar mi ansiedad con la comida?” o incluso preguntas relacionadas con condiciones de salud.
Y de repente aparecen decenas de comentarios dando recomendaciones, quitando alimentos, sugiriendo dietas extremas o aconsejando suplementos, como si cualquiera pudiera orientar nutricionalmente solo porque “le funcionó” o porque lo vio en internet.
La realidad es que la alimentación no debería tomarse tan a la ligera. Cada cuerpo es diferente, cada persona tiene necesidades distintas, antecedentes médicos distintos, hábitos distintos y objetivos distintos. Lo que a una persona le ayudó, a otra incluso podría perjudicarle.
Muchas veces olvidamos que detrás de temas como el peso, la alimentación, la resistencia a la insulina, problemas hormonales, ansiedad alimentaria, diabetes, trastornos digestivos o cambios físicos, hay procesos complejos que deben ser evaluados correctamente.
Por eso existe la profesión de Nutriólogo. Son personas preparadas para evaluar, orientar y crear planes adecuados según cada caso. Así como no le pediríamos una receta médica a cualquier persona en comentarios, tampoco deberíamos normalizar dar recomendaciones nutricionales sin conocimiento profesional.
Y esto no se trata de atacar a quienes comentan con buena intención. Muchas veces la gente quiere ayudar desde su experiencia personal. Pero una experiencia personal no reemplaza una valoración profesional.
También es importante entender que una recomendación equivocada puede afectar la salud física y mental de alguien más. A veces una persona está atravesando problemas hormonales, trastornos alimenticios, ansiedad, enfermedades metabólicas o situaciones emocionales que no se ven detrás de una publicación.
Buscar ayuda profesional no debería verse como exageración, sino como responsabilidad y cuidado propio. Informarnos también implica reconocer cuándo algo debe ser orientado por alguien capacitado.
No todo consejo de internet es inofensivo, y la salud merece mucho más que opiniones al azar en una caja de comentarios.