18/04/2026
Reconciliarme con mi cuerpo no empezó en el espejo,empezó en la conciencia.
1️⃣Primero admití que no soy mi cuerpo.
Que no soy la forma, el peso ni la apariencia.
Soy mucho más que eso, y el cuerpo es solo el vehículo que me acompaña en esta experiencia.
2️⃣Después reconocí que mis emociones afectan mi cuerpo.
Que cada emoción no sentida, cada palabra callada y cada límite roto
se manifestaban en tensión, cansancio, dolor.
Mi cuerpo solo estaba hablando lo que mi mente había ignorado.
Todavía tienes demasiadas en el cuerpo como fuente de fortaleza, esto hace del cuerpo, un fin y no y medio.
Tratas de justificar la interpretación que haces de su valor, basándote en la aceptación que el ser humano hace de él.
3️⃣Entonces aprendí a escucharlo.
A bajar el ritmo.
A notar sus señales sin juzgarlas.
A entender que no me estaba fallando,
me estaba protegiendo.
Reconocer que detrás de las patologías que nuestro cuerpo somatiza está nuestros propios conflictos emocionales es un primer paso que nos invita responsabilizarnos de nuestra peor forma de gestionar la vida.
4️⃣Y fue ahí donde comenzó la verdadera sanación.
No como una meta que alcanzar,
sino como un proceso de amor, presencia y respeto.
El cuerpo habla cuando no lo escuchamos. El cuerpo no se enferma al azar. Muchas veces expresa emociones no procesadas, autoexigencia, prolongada.
Come con atención, medita, respira profundo, reflexiona.
Sanar fue dejar de exigirle a mi cuerpo que me sostuviera
y empezar a sostenerlo yo.
Con atención.
Con compasión.
Con conciencia.
💥🥳Reconectar con mi cuerpo fue, en realidad,
volver a mí. Dejas de justificar la interpretación que así de su valor. Basándote en la aceptación que el ser humano hacia él y al final no te sientes perfecta. Te sientes en paz. Te sientes más presente. El cuerpo ya no es un problema que resolver, sino un aliado que te acompaña♥️🙏