31/07/2026
31/7/26
Hay quienes desean alcanzar grandes metas, construir una vida extraordinaria o convertirse en la mejor versión de sí mismos, pero pocos están dispuestos a mirar hacia aquello que más les duele.
Carl Gustav Jung nos recuerda que el verdadero crecimiento no nace de evitar la oscuridad, sino de atravesarla. Nuestras heridas, pérdidas, fracasos, culpas y miedos no son únicamente obstáculos; también pueden convertirse en el terreno donde se fortalece el carácter.
Las raíces de un árbol no buscan la comodidad. Se hunden en la tierra, soportan tormentas y atraviesan la oscuridad para encontrar el sustento que permite al árbol elevarse hacia la luz. De la misma manera, el ser humano necesita confrontar aquello que ha reprimido, integrar su historia y comprender su propia sombra para alcanzar una madurez auténtica.
Negar el dolor puede dar una sensación momentánea de alivio, pero comprenderlo transforma. No se trata de romantizar el sufrimiento, sino de reconocer que muchas veces es precisamente allí donde nace la resiliencia, la sabiduría y el propósito.
Quizá la pregunta no sea cuánto deseas crecer, sino cuánto estás dispuesto a conocerte.
“Ningún árbol puede crecer hasta el cielo, a menos que sus raíces lleguen profundo al infierno.”
— Carl Gustav Jung
Lic. Psic. Blass Perches
Comprender tus raíces es el primer paso para elegir tu destino.