El Árbol Narrativo-Historias de Familia

El Árbol Narrativo-Historias de Familia Tu historia no empezó contigo, se lleva en la sangre. Investigación Genealógica Profesional para desenterrar las historias, rostros y legados de tus ancestros.

Cruzamos la barrera de 1821. ¡Envíanos un mensaje para tu sesión de viabilidad sin costo!

Imagínate llegar a un nuevo pueblo con casi nada... Solo tus mulas cargando ropa, algo de comida y tus armas. ¿Quiénes h...
17/07/2026

Imagínate llegar a un nuevo pueblo con casi nada... Solo tus mulas cargando ropa, algo de comida y tus armas. ¿Quiénes hacían posible que ese lugar funcionara?

En el año 1800, el mundo vivía una transición fascinante: la Revolución Industrial transformaba a Europa, mientras que en América se respiraban los últimos años de la época colonial. Si dejamos de lado la agricultura (que ocupaba a más del 80% de la población), el oficio independiente más demandado, respetado e indispensable para que un nuevo poblado sobreviviera era el de HERRERO. ¡Sin ellos, la sociedad simplemente se detenía! Como apasionada de la genealogía, cuando reviso las actas antiguas de nuestros ancestros, me encanta ver qué oficios tenían. Hoy les quiero contar cuáles eran los cuatro trabajos más importantes de aquella época:

1. El Herrero: El verdadero "motor" de la comunidad
En 1800 no existían las ferreterías ni las fábricas en masa. Si necesitabas metal, necesitabas al herrero. En su taller fabricaba absolutamente todo, pieza por pieza: Para el campo: Arados, azadones y hoces. Para el transporte: Herraduras para los caballos y las llantas de hierro que reforzaban las ruedas de las carretas (vitales para el comercio). Para el hogar: Cuchillos, hachas para la leña, sartenes y clavos (que eran carísimos y se hacían uno por uno).

2. El Sastre y la Costurera
¡La ropa lista para comprar no existía! Cada prenda del planeta se cosía a mano. Los sastres eran indispensables para hacer chaquetas rígidas y pantalones a la medida de los caballeros, mientras que las costureras pasaban jornadas extenuantes diseñando intrincados vestidos coloniales o remendando la ropa de las clases trabajadoras.

3. El Carpintero y el Ebanista
Si llegabas a un pueblo nuevo, no había casas ni muebles esperándote. Había que salir a cortar árboles. El carpintero era el encargado de levantar las estructuras de las viviendas, las carretas, los barriles para almacenar comida y hasta los ataúdes. Si tenías buen dinero, le pagabas a un ebanista para que te hiciera muebles finos; si no, ¡te tocaba fabricar tus propias mesas y cucharas de madera!

4. El Zapatero
La gente caminaba kilómetros todos los días por caminos de tierra batida o calles empedradas, así que el calzado se desgastaba rápido. Hoy vamos a cualquier tienda y compramos los zapatos ya hechos. En 1800, el zapatero los creaba desde cero con cuero y hormas de madera, aunque pasaba la mayor parte del tiempo "resucitando" calzado viejo con parches y suelas nuevas. El trabajo invisible: En las ciudades de 1800, el oficio más numeroso era el servicio doméstico. Mantener una casa limpia (cargar agua de pozos, encender chimeneas y limpiar el hollín de las velas) requería tanta fuerza física que era casi obligatorio contratar ayuda. ¡Y hoy nos quejamos teniendo todo automático! Muchos de estos oficios tradicionales siguen siendo el motor de nuestro día a día, junto a los plomeros, electricistas o mecánicos de hoy, y a veces no les damos el valor que merecen.

En El Árbol Narrativo me dedico a descubrir no solo los nombres de tus antepasados, sino a qué se dedicaban, de qué vivían y cómo ayudaron a construir los pueblos de nuestro país.

¿Quieres descubrir los oficios y las historias de tus tatarabuelos? ¡Platicamos! Agenda tu Sesión de Viabilidad sin costo:📱 WhatsApp directo: 834 267 8889📧 Correo electrónico: [email protected]

¿Amor verdadero o contrato social? Así funcionaban los matrimonios en 1850.Hoy en día estamos acostumbrados a la idea de...
04/07/2026

¿Amor verdadero o contrato social? Así funcionaban los matrimonios en 1850.

Hoy en día estamos acostumbrados a la idea del romance idílico en las películas, pero a mediados del siglo XIX, el matrimonio no tenía casi nada que ver con eso. En plena época victoriana, casarse era, ante todo, un contrato social, económico y familiar. El amor romántico era un extra deseable, pero las verdaderas prioridades eran la religión, la estabilidad económica y el estatus social. Como apasionada de la historia familiar, me fascina abrir los libros parroquiales y actas antiguas para descubrir cómo eran las uniones de nuestros tatarabuelos. ¡Así funcionaban las bodas en aquellos tiempos!

El Cortejo: Reglas estrictas y cero soledad
Para las familias de clases medias y altas, el proceso para llegar al altar estaba rígidamente regulado. Una joven soltera jamás podía estar a solas con un pretendiente. Si un hombre quería hablar con ella, debía hacerlo en bailes públicos, paseos familiares o en la sala de su casa, siempre bajo la mirada atenta de una madre, tía o "chaperona". Para proponer matrimonio, primero se le pedía permiso formal al padre de la novia, demostrando tener los ingresos suficientes para mantenerla. Las muestras de afecto físico en público estaban estrictamente prohibidas.

Nace la moda del "Vestido Blanco"
A mediados del siglo XIX, las bodas se celebraban por la mañana (entre las 6:00 y las 12:00 del día) debido a las leyes de la época. ¿Y el vestido? Aunque hoy nos parezca normal casarse de blanco, en 1850 esta moda apenas se estaba consolidando, impuesta por la Reina Victoria de Inglaterra en su boda de 1840. Antes de ella, las mujeres se casaban con su mejor vestido, ¡fuera del color que fuera! En 1850, las novias adineradas ya usaban el blanco o crema con encajes para simbolizar pureza y riqueza (ya que era un vestido difícil de lavar y solo se usaba una vez). En cambio, las novias de clases bajas se casaban con vestidos grises, cafés o azules oscuros para poder reutilizarlos después en su día a día.

Los roles y el dato oscuro del matrimonio
Una vez casados, el mundo se dividía en dos esferas separadas: Esfera Masculina: El hombre dominaba la vida pública, los negocios, la política y las leyes, convirtiéndose en el dueño legal de los bienes. Esfera Femenina: La mujer era considerada "El Ángel del Hogar". Su misión principal era ser una esposa sumisa, piadosa y una madre ejemplar, encargada de la crianza y las extenuantes labores domésticas.

El divorcio era legalmente inexistente o un tabú absoluto que conllevaba la ruina social. De hecho, bajo los códigos civiles de 1850, una mujer casada sufría una especie de "muerte civil". No podía firmar contratos, poseer propiedades a su nombre, escribir un testamento ni tener la custodia de sus propios hijos si se separaba. ¡El matrimonio era un compromiso de por vida... para bien o para mal!

¿Y las clases populares?
Para los campesinos y artesanos, las reglas eran más flexibles porque convivían diariamente en campos y mercados sin chaperonas. Sin embargo, seguía siendo una alianza de supervivencia: él necesitaba una compañera que supiera administrar el hogar y ayudar en las tareas rurales, y ella un compañero que aportara tierras o ingresos para mantener a la familia.

Detrás de cada acta de matrimonio antigua que investigo, hay una historia de supervivencia, compromiso y valentía. En El Árbol Narrativo me dedico a rescatar del olvido los nombres y los documentos oficiales de esas parejas que unieron sus vidas hace siglos para dar origen a tu propia historia.

¿Quieres conocer las actas de matrimonio de tus tatarabuelos? ¡Platicamos! Agenda hoy mismo tu Sesión de Viabilidad sin costo:
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¿Sabías cuál fue el producto importado que cambió la historia de México para siempre? ¡No fue el oro ni las telas finas!...
29/06/2026

¿Sabías cuál fue el producto importado que cambió la historia de México para siempre? ¡No fue el oro ni las telas finas!

Si tuviéramos que elegir el producto que causó la transformación más radical, profunda e irreversible en nuestra cultura, ese es el ganado (vacas, cerdos, caballos, ovejas y cabras), introducido a partir de 1519. Aunque eran animales vivos, entraron como una "importación" que desató una auténtica revolución biológica, ecológica y social que dio origen al México que hoy conocemos.

Como apasionada de la historia y las raíces de nuestra tierra, me fascina ver cómo esta masiva importación transformó la vida de nuestros ancestros en tres áreas clave:

1. La revolución total de nuestra cocina:
Antes de los años 1500, la dieta se basaba en el maíz, frijol, chile y calabaza, complementada con insectos y animales salvajes. La llegada de estos animales creó la gastronomía mexicana actual:
El cerdo: Trajo consigo la manteca. ¡Freír los alimentos no existía en el México prehispánico! Gracias a la manteca nacieron los tamales esponjosos, los frijoles refritos, las carnitas y los antojitos que tanto nos encantan. 🥛 Las vacas y cabras: Introdujeron los productos lácteos. Por primera vez en la historia de nuestro territorio se empezó a producir queso, crema, leche y requesón.

2. El transporte y la velocidad del mundo:
¿Te imaginas un mundo sin animales de carga? En el México antiguo todo se transportaba a pie por los tamemes (cargadores indígenas), desde el maíz hasta las piedras de los templos. La llegada del caballo, la mula y el buey permitió arar los campos diez veces más rápido, arrastrar pesadas carretas y conectar a pueblos lejanos acortando las distancias de forma dramática.

3. El nacimiento de nuestro querido "Norte Ganadero":
La geografía del país cambió por completo. Millones de pezuñas transformaron la tierra del centro, pero en las inmensas llanuras del norte de México —que estaban semidesiertas— la ganadería extensiva hizo que se poblaran rápidamente. Así nacieron las primeras haciendas, la legendaria cultura del vaquero y estados con una profunda identidad ganadera como Chihuahua, Sonora, Coahuila y nuestra querida Tamaulipas.

Nuestra identidad, nuestras costumbres y hasta lo que cenamos hoy en día es un hermoso legado de la historia. En El Árbol Narrativo me dedico a desenterrar los lazos que te unen con ese pasado, investigando de qué haciendas, pueblos o ranchos ganaderos antiguos provenían tus tatarabuelos.

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¿Llevas el apellido Garza, Treviño o Montemayor en tu sangre? ¡Podrías descender de los fundadores de Monterrey!La histo...
27/06/2026

¿Llevas el apellido Garza, Treviño o Montemayor en tu sangre? ¡Podrías descender de los fundadores de Monterrey!

La historia del nacimiento de la Sultana del Norte no fue fácil; es un relato de pura persistencia, aislamiento y resistencia frente a un entorno hostil. A diferencia de las grandes conquistas del centro de México, la colonización del noreste fue un proceso tan complicado que se requirieron tres intentos de fundación antes de consolidarse definitivamente. ¡Y con la Inquisición pisándoles los talones!

Como apasionada de la historia familiar, hoy quiero compartirte la crónica de cómo este valle rodeado de imponentes montañas cobró vida:

🔸El primer intento: Santa Lucía (1577)
El pionero en poner sus ojos en este valle fue el capitán portugués Alberto del Canto. Maravillado por unos hermosos manantiales, estableció un pequeño asentamiento y fue quien nombró al majestuoso Cerro de la Silla. Sin embargo, el gusto duró poco. Perseguido por la Inquisición y bajo el constante ataque de las tribus nativas (guachichiles y coahuiltecos) que se defendían de la captura, los colonos tuvieron que abandonar el lugar rápidamente.

🔸El segundo intento: San Luis Rey de Francia (1582)
Pocos años después, otro personaje de origen portugués, Luis de Carvajal y de la Cueva, llegó al mismo valle y fundó la villa de San Luis Rey de Francia. Él trajo consigo a familias de origen "judeoconverso" (judíos obligados a convertirse al catolicismo) que buscaban refugio en las fronteras más lejanas del imperio. La tragedia golpeó de nuevo cuando Carvajal y su familia fueron arrestados por la Inquisición, dejando el asentamiento desamparado y la villa quedó completamente despoblada.

🔸La fundación definitiva (1596)
Tuvieron que pasar 14 años para el tercer y definitivo intento. El 20 de septiembre de 1596, el capitán Diego de Montemayor arribó al lugar acompañado de únicamente 14 familias (¡alrededor de 34 personas en total!).

Entre esos valientes que firmaron el acta o se unieron a los pocos días estaban: Diego de Montemayor (Gobernador) y su hijo Diego "el Mozo". Diego Díaz de Berlanga (quien redactó el acta escrita). Juan Pérez de los Ríos, el Capt. Diego Rodríguez y el Capt. Lucas García. Martín de Solís, Rodrigo de Flores, Alonso de Barreda, Diego Maldonado y José López. Pedro de Íñigo (el único soltero del grupo), Domingo Manuel y Juan López.

Los fundadores morales: En los años posteriores (entre 1596 y 1610) llegaron personajes clave como Marcos Alonso de la Garza Falcón y Treviño. Aunque no estuvieron el mero día de la fundación, introdujeron con fuerza estos linajes y hoy se les considera los fundadores morales de la sociedad regiomontana. Junto a ellos se asentaron apellidos tradicionales que abundan en todo Nuevo León: García, Rodríguez, Pérez, López, González y Martínez.

Si tú o tu familia tienen raíces antiguas en municipios de Nuevo León (como Marín, Cerralvo, San Nicolás, Cadereyta, Agualeguas) o Coahuila, y llevan los apellidos Garza, Treviño, Montemayor, Villarreal o Chapa, las probabilidades históricas de que seas descendiente directo de estos primeros colonos del siglo XVI ¡son casi del 100%!

¿Quieres descubrir si tus tatarabuelos descendían de estas 14 familias originales? En El Árbol Narrativo investigo tu linaje exacto respaldado con documentos oficiales.

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COMODIDADES EN 1850 EN CASAS DE LA GENTE.¿Un colchón de lana o un espejo? Los verdaderos "lujos" en las casas de nuestro...
26/06/2026

COMODIDADES EN 1850 EN CASAS DE LA GENTE.

¿Un colchón de lana o un espejo? Los verdaderos "lujos" en las casas de nuestros antepasados en 1850.

Cuando pensamos en el siglo XIX, a veces imaginamos grandes palacios, pianos y vajillas de porcelana importada. Pero para la gente del pueblo —nuestros tatarabuelos campesinos, artesanos y obreros— el concepto de "lujo" era radicalmente diferente. Un lujo no era algo ostentoso; era cualquier objeto que hiciera la dura vida diaria un poco más fácil, agradable o digna. ¡Eran pequeños tesoros que se cuidaban por generaciones!

Como apasionada de la historia familiar, me emociona descubrir cómo era la intimidad de los hogares de antaño. ¿Quieres saber cuáles eran los mayores orgullos dentro de una casa humilde en 1850? Aquí te cuento:

Un colchón real y una cama alzada: En aquella época, muchísima gente dormía en el suelo sobre petates de palma o sábanas viejas. Por eso, tener una cama de madera elevada (para protegerse del frío, la humedad y las alimañas) con un colchón relleno de lana de borrego o plumas era un sueño. ¡El equivalente a tener una cama inteligente hoy en día!

Velas de cera de abeja o un candil de petróleo: La mayoría se iluminaba con fogatas o velas de sebo animal, que olían muy mal y llenaban las paredes de hollín. Tener un candil de quinqué (petróleo) o velas de cera de abeja daba una luz limpia que permitía a las mujeres tejer y a los niños aprender a leer un poco más tras la caída del sol.

Vajilla de peltre o cerámica vidriada: El diario se servía en cazuelas de barro rústico y se comía con las manos o cucharas de madera. Presumir en la cocina un par de platos o tazas de peltre o cerámica vidriada era un gran orgullo. No se usaban siempre; se exhibían en repisas y solo se sacaban cuando iba de visita el compadre, el médico o el cura.

Un espejo de pared: Aunque hoy nos parezca increíble, en 1850 mucha gente pasaba meses sin ver su reflejo de cuerpo completo, salvo al mirarse en el agua de un río o una cubeta. Un pequeño espejo con marco de madera o latón era un símbolo de estatus y el centro de atención para las jóvenes que se arreglaban para el baile.

El baúl o arcón de madera con llave: Como no había clósets, la ropa se colgaba de las vigas del techo. Un baúl de madera gruesa con cerradura de hierro era el lugar sagrado donde se guardaban los mayores tesoros: las monedas de plata ahorradas, las mantas de invierno y, por supuesto, ¡las actas de bautizo y los papeles familiares!

Un reloj de pared: El tiempo lo marcaba el sol o las campanas de la iglesia. Tener un reloj mecánico de péndulo en la sala convertía a esa casa en el referente de toda la cuadra.

Al final, en las casas de nuestros ancestros, el lujo no se medía en oro, sino en durabilidad, calidez y un poquito de belleza en medio del trabajo de sol a sol. Como siempre digo, tener algo de comer y un techo donde dormir era el lujo más grande.

Nuestros tatarabuelos construyeron sus hogares con esfuerzo y amor. En El Árbol Narrativo te ayudo a descubrir quiénes eran, de dónde venían y a recuperar los documentos oficiales que guardan sus historias de vida. ¡No dejes que el tiempo borre sus huellas!
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¿Había médicos y farmacias en los pueblos de nuestros antepasados? ¡La respuesta te va a sorprender!A finales de la époc...
24/06/2026

¿Había médicos y farmacias en los pueblos de nuestros antepasados? ¡La respuesta te va a sorprender!

A finales de la época Colonial Virreinal (1800) y mediados del siglo XIX (1850), la inmensa mayoría de los pueblos rurales no contaban con un médico titulado ni con una farmacia formal. La salud de los habitantes dependía de una red de saberes tradicionales, solidaridad comunitaria y boticarios itinerantes.

Así es como funcionaba realmente la salud en los pueblos de la época:
Las Boticas: Exclusivas de las Ciudades
Una botica colonial o decimonónica no era una farmacia moderna; era un laboratorio lleno de frascos de vidrio, morteros de bronce, raíces secas, polvos químicos y aceites.

Debido a las estrictas regulaciones y al costo de las sustancias importadas (como la famosa quina para las fiebres), las boticas solo eran rentables en las capitales o ciudades comerciales importantes.
básicos En los pueblos: Si acaso un pueblo tenía cierta importancia, el médico local o el mismo cura mantenían un pequeño "botiquín" o dispensario con los remedios más El boticario: Para abrir una botica legal, se requería un título oficial (en el caso de México y Latinoamérica, otorgado por el Real Tribunal del Protomedicato). (opio para el dolor, mercurio, purgantes y alcohol), pero no una botica abierta al público.

¿Quién curaba en el pueblo? Los verdaderos "médicos" rurales
Si te enfermabas en una villa pequeña, la probabilidad de ver a un médico con título universitario era casi nula. En su lugar, la comunidad recurría a figuras clave:

•Los Curanderos y Yerberos: Eran los verdaderos salvavidas del pueblo. Poseían un conocimiento profundo de la herbolaria local (transmitido de generación en generación). Sabían perfectamente qué planta servía para desinflamar, cuál para las fiebres y cuál para los dolores estomacales. Todavia podermos ir al mercado y comprar todo tipo de yerbas y remedios.

•Las Parteras: El nacimiento de un nuevo miembro de la familia era terreno exclusivo de las mujeres. Las parteras no solo traían a los niños al mundo, sino que cuidaban de la salud de la madre antes y después del parto utilizando tés y masajes tradicionales. ¡¡¡A mi marido lo trajo al mundo una Partera!!!

•El Huesero y el Algebrista: Si alguien se caía de un caballo o se rompía un brazo trabajando el campo, el huesero era el encargado de acomodar los huesos y entablillar el miembro usando manteca, vendas y maderas. Hay les encargo como quedaban??

•El Barbero-Cirujano: En esa época, los barberos no solo cortaban el cabello y la barba; también hacían cirugías menores, sacaban muelas podridas y realizaban sangrías (aplicar sanguijuelas o cortar una vena para "limpiar la sangre mala"), que era el remedio de moda para casi cualquier enfermedad.

•El cura del pueblo: El médico por obligación

El párroco o sacerdote del pueblo no solo Bautizaba, y Casaba se encargaba de la salud del alma, sino muchas veces de la del cuerpo. Los curas solían tener manuales de medicina en sus bibliotecas (como el famoso libro Florilegio Medicinal). Cuando una epidemia de viruela o tifo golpeaba a la comunidad, el cura era quien organizaba los hospitales improvisados, recetaba remedios caseros y, lamentablemente, llevaba También el registro de los entierros. UN TODO EN UNO.

El peligro de los "Charlatanes": De vez en cuando, pasaban por los pueblos vendedores ambulantes y charlatanes que ofrecían "elíxires milagrosos" que supuestamente curaban desde la calvicie, uña entrada hasta la tuberculosis. La mayoría de estos remedios eran una mezcla peligrosa de alcohol, agua, colorantes y, a veces, altas dosis de opio o co***na que solo adormecían el dolor momentáneamente.

En resumen: vivir en un pueblo en aquellos siglos significaba que tu farmacia era el campo y tu médico era el vecino que mejor conocía las plantas y los secretos de la anatomía humana.
¿Te gustaría descubrir de qué pueblos venían tus tatarabuelos y qué historias de vida guardan sus documentos oficiales? En El Árbol Narrativo te ayudo a desenterrar tu legado familiar.

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Con el azadón en una mano y el rifle en la otra: Así se vivía en Burgos, Tamaulipas a finales de los 1700.Si leíste mi p...
20/06/2026

Con el azadón en una mano y el rifle en la otra: Así se vivía en Burgos, Tamaulipas a finales de los 1700.

Si leíste mi publicación anterior sobre mis tatarabuelos de la Garza Guerra y Treviño, seguro te dio curiosidad saber cómo era el pueblo indómito al que llegaron. Hoy quiero llevarte en un viaje en el tiempo a finales del siglo XVIII, cuando la Real Villa de Burgos (en la provincia de Nuevo Santander) era una auténtica zona de frontera.
Aquí no había palacios coloniales ni grandes lujos. Vivir en Burgos en los años 1700 implicaba una mezcla de aislamiento, peligro constante, una fe inquebrantable y un trabajo rural sumamente duro:

El corazón de piedra del pueblo: Hacia 1790, el pueblo dejaba atrás sus chozas de adobe y paja gracias a un gran acontecimiento: la construcción de la Iglesia de Nuestra Señora de Loreto, terminada en 1792. Este templo de piedra caliza y estilo colonial austero se convirtió en el centro del universo para las familias criollas y mestizas, rodeado por el matorral espinoso típico de la región.

Una economía de vacas y maíz: La vida giraba en torno a la pura subsistencia. Las familias trabajaban sus "mercedes de tierra" criando cabras, ovejas y vacas para obtener cuero, sebo y carne seca. El comercio era una odisea; para abastecerse de mercancías, debían viajar en carretas de bueyes o a caballo cruzando peligrosos caminos hasta la villa de Linares.

Civiles que también eran soldados: El mayor reto diario era la inseguridad. Al ser una frontera en constante conflicto con grupos de indígenas nativos hostiles, los hombres del pueblo debían estar permanentemente armados. Con lanzas, mosquetes y portando sus "cueras" (abrigos de piel gruesa para protegerse de las flechas), salían a repeler ataques y cuidar las caballadas. El miedo a los asaltos en los ranchos era la conversación de todos los días.

Mujeres de acero y lazos familiares: Como casi todos descendían de las 30 familias fundadoras originales, la comunidad estaba profundamente unida por el parentesco. Las mujeres de Burgos eran sumamente fuertes: administraban los ranchos con mano firme cuando los maridos salían a las campañas militares, gestionaban los bienes y criaban familias numerosas en un entorno donde las epidemias y fiebres de verano acechaban constantemente.
A finales de los 1700, Burgos era un puesto de avanzada recio, donde la supervivencia se ganaba a diario con valentía. Detrás de cada apellido norteño, hay una historia de resistencia que merece ser recordada.

¿Quieres descubrir si tus propios ancestros formaron parte de estas familias fundadoras y valientes del norte de México? Yo te ayudo a rastrear tus raíces con documentos oficiales.

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Descubrir una fotografía antigua es abrir una ventana al pasado de nuestro querido México.Hoy quiero presentarte a mis B...
18/06/2026

Descubrir una fotografía antigua es abrir una ventana al pasado de nuestro querido México.

Hoy quiero presentarte a mis Bis Abuelos y Tatarabuelos en la Villa de Burgos, Tamaulipas. Hombres y mujeres de la Garza y Treviño que llegaron en las primeras avanzadas a poblar estas tierras indomables. ¡Una historia de valientes y aventureros que seguro comparto con muchos de ustedes!

Mis Bis Abuelos y Tatarabuelos, y quizá Ancestros de algunos de ustedes? No es por hacer chisme…. pero la hija de uno y el hijo del otro se casaron!!! Siendo primos hermano, Pero mi abuelito me platico que (con una moneda de 50 pesos oro) lo donaba a la Iglesia y le mandaban CORTAR la sangre para que se pudieran casar.!!! No me consta, pero me lo dijo mi abuelito muchas veces. Esto era muy común entre descendientes de españoles. No había mucho de donde escoger en pueblos pequeños.
Bueno continuo con la historia. El Joven que está parado del lado izquierda fue Julián de la Garza de la Garza nacido en 1862 en la Villa de Burgos Tamaulipas México. Falleció el 23 nov .1919 en el 16 Morelos e Hidalgo en Cd Victoria Tamaulipas México. Con la Cabeza para la Sierra. Al menos eso decía mi Abuelita. y del lado derecho Cosme Damián de la Garza de la Garza Nacido el 1858 en la Villa de Burgos Tamaulipas México y Falleció en la misma Villa. Los padres de ambos José Antonio de la Garza García, quien nació en Villa de Burgos Tamaulipas México en 1817 y se casó con su prima hermana (¿¿otra vez??) Juana de la Garza de León de 15 años en 1817 en Burgos Tamaulipas México. Sus padres. José Justo y Luis entre otros 5 de la Garza Treviño. hijos de Joseph Antonio Tadeo de la Garza y Guerra Bautizado 20 enero 1726 en Sagrario Metropolitano de Monterrey Nuevo Y Clara María Treviño Gutiérrez Bautizada 18 agosto 1835 en San Mateo Montemorelos, Nuevo León.
Citando a mi Pariente el Historiador Carlos Martin Herrera de la Garza en su Libro de Matrimonios de la Parroquia de Nuestra Sra. De Loreto de Burgos 1750-1860. Escribe lo siguiente:
El abuelo de nuestros Tatarabuelos José Antonio y Luis se llamaba Joseph Antonio Tadeo de la Garza y Guerra, que habiendo sido Bautizado 1726 en el Sagrario Metropolitano de Monterrey en Monterrey. Llegó a Burgos procedente de Montemorelos donde contraje Nupcias con Clara María el 25 feb 1754 en San Mateo Montemorelos.! ¿Y no eran Primos! Que alivio…. … Fue en la segunda avanzada de los primeros pobladores de esta Villa de Burgos; paso a Revista realizado el 1 agosto 1857 por Don José Tienda de Cuervo Caballero de la orden de Santiago, Capitán de Dragones y Juez Inspector Real del Seno Mexicano, y esta enlistado en el Escuadrón de Oficiales y Soldados con Sueldo, Declarando estar casado con Clara Treviño ser padre de dos hijas, poseer todas armas seis caballos y g***r sueldo de doscientos veinte cinco pesos.
Con Tadeo de la Garza y Guerra llegaron también a Burgos sus hermanos Lorenzo, Ignacia, Santiago, Cayetano, Antonia, Jacinta y Ana María, quienes fueron beneficiarios de las porciones de tierra agrimensadas y adjudicadas en propiedad de los pobladores de la Villa.
Como ven queridos seguidores de El Árbol Narrativo, los descendientes de la familia de la Garza Guerra, Treviño Gutiérrez fueron muy prolíficos y aventureros, Estoy segura que muchos de ustedes descienden de estas familias y vienen de estos lugares del norte de México Nos vemos pronto.

Tu apellido y tu historia también merecen ser rescatados del olvido. Si quieres descubrir el acta de matrimonio de tus tatarabuelos o saber si vienes de estos primeros pobladores, yo te ayudo a investigarlo con documentos oficiales.

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¿Te has preguntado cómo se divertían tus tatarabuelos en el año 1850?A mediados del siglo XIX, las velas y el petróleo e...
16/06/2026

¿Te has preguntado cómo se divertían tus tatarabuelos en el año 1850?

A mediados del siglo XIX, las velas y el petróleo eran artículos muy caros en los pueblos. Por eso, al caer la noche, las luces se apagaban y comenzaba la magia más pura de nuestra cultura: la tradición oral.

Antes de dormir, la familia entera se congregaba alrededor del fogón de la cocina o de una fogata en el patio. Ahí, bajo las estrellas, los abuelos y los padres se convertían en los reyes del entretenimiento.

Con voz pausada, mantenían atentos a grandes y chicos contando:
👤 Leyendas locales: Historias de aparecidos y relatos populares que ponían la piel de gallina (¡como la Llorona!).
⚔️ Anécdotas de valentía: Memorias de las guerras y batallas que le había tocado vivir a la familia.
🧩 Adivinanzas: Juegos de palabras ingeniosos para entretener a los más pequeños antes de ir a la cama.

Ese fogón no solo daba calor; era el lugar sagrado donde se transmitía la historia familiar de generación en generación. Gracias a esas noches, los nombres de los antepasados seguían vivos en la memoria de los niños.
Hoy los antiguos fogones se han apagado, pero tu historia familiar sigue esperando ser recordada. Mi trabajo en El Árbol Narrativo es rescatar del olvido los nombres, las actas y las vidas de esas personas valientes que alguna vez se sentaron alrededor de ese fuego. No dejes que el tiempo borre sus huellas.

¿Platicamos? Iniciemos hoy la búsqueda de tus ancestros. Contáctame directamente:
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¿Te has preguntado cómo se divertían tus tatarabuelos en el año 1850?Hoy en día es común ver a los niños pegados a las p...
15/06/2026

¿Te has preguntado cómo se divertían tus tatarabuelos en el año 1850?

Hoy en día es común ver a los niños pegados a las pantallas, pero en 1850 la diversión de los más pequeños de la casa ocurría en los patios centrales, en los zaguanes y en las calles empedradas de los pueblos. ¡Y lo mejor era que los adultos participaban con el mismo entusiasmo!

¿Cuáles eran los entretenimientos favoritos de nuestros antepasados?

🃏 Tardes de azar en familia: Al caer la tarde, todos se reunían a jugar al dominó, las damas españolas, los naipes y, por supuesto, la tradicional Lotería, marcando cada carta con frijoles o piedritas mientras alguien las cantaba con emoción.

🪵 Juguetes con alma: Los niños gozaban de una libertad total para correr. Sus juguetes no eran de plástico ni en serie; eran piezas únicas de madera, arcilla o tela hechas a mano por sus propios padres o por artesanos locales. El trompo, el yo-yo, el balero, las canicas de barro y los papalotes de papel de China llenaban de vida las calles en las épocas de viento.

Es hermoso darnos cuenta de que los juegos que marcaron nuestra propia infancia son, en realidad, un legado vivo que nos heredaron nuestros tatarabuelos.

Si te da curiosidad conocer quiénes fueron, cómo se llamaban y de qué estados o pueblos antiguos provenían esos ancestros tuyos que alguna vez corrieron por las calles de nuestro país, yo te ayudo a descubrirlo a través de investigaciones con documentos oficiales.

🤳 ¿Platicamos? Iniciemos hoy la búsqueda de tus raíces. Contáctame directamente:
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👇 Cuéntame en los comentarios: ¿Qué juego tradicional te enseñaron tus abuelitos o cuáles jugabas tú de niño? ¡Los leo! 👇

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