26/02/2026
Hoy quiero hablar de ella.
La consultante adolescente que hace tiempo murió por suicidio.
La llamaré Lorena.
Es reparador pensarle y recordarle con esa sonrisa alegre, la luz en sus ojos al escucharme decir una frase como: “eres valiosa por ser tú, por ser Lorena”.
Es verdad que no le recuerdo a diario -asi es el duelo- pero hoy se hacen muy tangibles su presencia y su ausencia.
Sí desde la tristeza y la añoranza, pero también desde la tranquilidad, la paz y la aceptación.
Gracias, Lorena. Gracias por ese tiempo que me permitiste acompañarte, por enseñarme a ser mejor persona y mejor psicoterapeuta. Por mostrarme la fragilidad de mi labor profesional y por ayudarme a reafirmar que, a pesar de todo y gracias a todo, hoy decido seguir acompañando a las personas en su dolor desde mi propia vulnerabilidad.
Gracias a Dios por todo. 🙌🏼💓🙏🏼