20/05/2026
A veces no te abandonas de una forma evidente.
A veces pasa así:
Sigues ayudando a todos.
Restas importancia a lo que sientes.
Y continúas aunque por dentro ya estés cansado.
Te dices cosas como:
“No es para tanto.”
“Después descanso.”
“Puedo con esto.”
Hasta que un día te das cuenta de que llevas tiempo dejándote para el final.
Y no, no siempre se nota.
Porque hay personas que siguen sonriendo, trabajando, respondiendo mensajes y haciendo todo… mientras se sienten agotadas.
Tal vez hoy no necesitas hacer más.
Tal vez solo necesitas preguntarte:
¿Hace cuánto no me escucho de verdad?
Si este post te encontró en un momento difícil, guárdalo 🤍
Quizá más adelante necesites volver a él.