27/09/2023
SINDROME DEL MIEMBRO FANTASMA
El síndrome del miembro fantasma puede que lo hayamos escuchado más de una vez. Y, es que, es ampliamente estudiado desde diversos campos. Pero ¿Qué es exactamente el síndrome del miembro fantasma? ¿Cómo una persona a la que se le ha amputado una pierna, por ejemplo, sigue sintiendo que le pica? o ¿Es posible que llegue hasta a experimentar dolor?
La sensación del miembro fantasma se refiere a la “ausencia” de un miembro corporal del cual el cerebro sigue recibiendo estímulos. Este término fue atribuido a un cirujano militar llamado Ambroise Paré, en el siglo XV.
En la literatura es descrita por Herman Melville en una obra (que seguro conoces) en la que al capitán Ahab perdió la pierna por una ballena blanca, Moby Dick (1851). De hecho, en uno de sus capítulos aludía a que su pierna era como un maniquí, invisible pero que él sentía desde el alma.
Existen factores periféricos y centrales del sistema nervioso que pudieran actuar en el síndrome del miembro fantasma.
En cuanto a los factores periféricos, esta sensación se determinaría por la tensión muscular del miembro, esto es que cuando un nervio intenta crecer pero no lo hace en la dirección correcta, se acaba creando una especie de ovillo sobre sí mismo. A esto lo denominaría neuroma y ocurre en mayor medida tras el corte de un nervio.
El neuroma emite descargas nerviosas que son recibidas por el cerebro y la médula espinal sin ningún desencadenante específico. Esta hiperactividad neuronal periférica tiene consecuencias en la corteza cerebral, donde se encontraría el verdadero problema de la sensación fantasma
En cuanto a los factores centrales, las teorías determinan que, ante la ausencia de estímulos aferentes tras la pérdida de un miembro, el córtex somatosensorial sigue funcionando. De este modo, genera las respuestas que se emitirían si este estuviera presente, osea las zonas sin miembro demandan nuevas conexiones que son cubiertas por zonas adyacentes.
Es decir, tenemos una especie de mapa cerebral donde, por ejemplo, si un área de la cara se ocupara del área de la mano que ha sido amputada, podríamos prever que al tocar la cara se activarían sensaciones que tuvieran que ver con el área de la mano. Esto generaría dolor dada la incongruencia y reorganización cortical.
A pesar de que con el paso del tiempo la sensación del miembro fantasma tiende a decrecer, se han observado casos en los que, o bien persiste durante años o aparece de manera intermitente. El tratamiento tiene una vertiente de carácter farmacológico (analgésicos) y otra no farmacológica que incluye técnicas de fisioterapia o estimulación eléctrica nerviosa transcutánea. Con esto, una de las técnicas más destacadas es el tratamiento espejo.