25/11/2022
El maltrato deja una huella imborrable.
Es importante pensar que lo que hoy tenemos como humanidad, es el resultado de la crianza de generaciones anteriores.
Duele leer cuando se comparten letras donde aseguran que unos cinturonazos los hicieron gente trabajadora, y otros calificativos, "disque positivos", que no dejan ver lo que en realidad hay detrás de un trato inmerecido para un ser indefenso, como lo es nuestra niñez. Una palabra donde una madre o un padre, ridiculiza, bromea o descalifica a su hijo, es maltrato, una mirada que invalida una acción desde el silencio, también lo es.
Para detener la violencia, es primordial el manejo de la frustración, y no sólo como padres, también como maestros y todo aquel que tiene cercanía con niñas, niños y adolescentes.
Basta, con disculparnos que nadie nos enseña a ser padres, es ahí, acompañados o en el abandono de éstos, donde aprendemos. Pues entonces, desaprendamos.
NO A LA VIOLENCIA
"una mirada al desamor"
Maquillaje: Jenile Leon
Fotografía: Argel Trejo