24/06/2026
A veces creemos que estamos llorando por algo pequeño, por una discusión, por un comentario o por una situación puntual. Pero muchas veces esa no es la verdadera razón. Lo que termina desbordándonos suele ser la acumulación de emociones que hemos intentado cargar en silencio durante demasiado tiempo.
La tristeza que no expresaste. La ira que reprimiste para evitar conflictos. La culpa que seguiste cargando aunque ya habías pagado el precio. El cansancio de intentar estar bien cuando por dentro te sentías agotado. Las emociones no desaparecen porque las ignores. Tampoco porque te convenzas de que hay personas que la están pasando peor.
Se acumulan. Y cuando ya no encuentran espacio, terminan saliendo en forma de ansiedad, irritabilidad, llanto, insomnio, agotamiento emocional o esa sensación de que todo pesa más de lo que debería.
Por eso no siempre necesitas preguntarte.. ¿Qué me pasa hoy? A veces la pregunta más importante es, ¿Qué llevo demasiado tiempo sintiendo sin permitirme atenderlo? ❤️🩹