14/08/2026
No siempre puedes ponerle nombre a lo que sientes mientras estás atravesando algo. A veces la mente necesita tiempo para procesar una pérdida, un cambio, una decepción o una experiencia que ocurrió demasiado rápido para poder asimilarla.
Puedes seguir funcionando, trabajando, hablando con los demás y haciendo tu vida mientras internamente todavía estás intentando comprender lo ocurrido. Y por eso puede aparecer esa sensación extraña de “sé que algo cambió, pero no sé exactamente qué”.
No tener todavía las palabras no significa que no haya nada que trabajar. A veces el proceso comienza precisamente cuando dejas de exigirte entenderlo todo inmediatamente y empiezas a observar qué cambió en tus pensamientos, en tu conducta y en la manera en que estás respondiendo a lo que ocurrió.
~ Stephanie Rodriguez 🧠