31/08/2021
Yo soy Sofía Pérez, nací en la Ciudad de México, pero hace un año que me mudé a Oaxaca. Hace 8 años, junto con mi hermano y mi pareja, emprendí un negocio de tortas que fuimos puliendo hasta convertirlo en un Restaurante de Comida Saludable: AMO Comer. Fue una gran escuela que concluyó a finales de 2019, por algo debía ser así.
🔮 Mientras atendía el negocio, no dejé de prepararme, de ir a terapia, de estudiar, ir a cursos, de leer, de aprender, de investigar, poner en práctica lo que aprendía sobre: alimentación, emprendimiento, marketing, Sanación, ejercicio espiritual, relaciones interpersonales, crecimiento interior, emociones.
👉 Desde antes que cerraramos Amo Comer ya me sentía despojada, el mundo se me hacía chiquito y entré en una ansiedad horrible porque no sabía qué seguía. Tenía miedo al cambio y tenia miedo a dejar de tener mi identidad, pues tener el restaurante me daba un título: directora y dueña de negocio; y si se cerraba yo "dejaría de ser", mi ansiedad se originaba en mi resistencia.
😳 Así que llegó el día de hacer el cierre de ciclo, liquidar, hacer la mudanza, despedirme de todo. Tome dos semanas de descanso y cuando volví me encontré en el punto cero, ya no tenia nada (en apariencia), ya no había razón de despertar ni de estar al pendiente de la operación y el servicio. Me encontré en el punto cero: sin trabajo, sin ingresos, sin idea de qué seguía, mucho menos un plan. La angustia se asomó porque había que seguir generando ingresos, y para escapar de esa angustia, me fui a ordenar mi desordenado estante de libros y en medio tantas cosas que tenía sobre la cama 😨(hojas, cuadernos, cuadernillos, libros) me di cuenta que no estaba vacía: tenía unos cursos archivados que quería dar, otros qué ya había dado, suficiente material, libros, me había certificado como Coach en Cambio de Hábitos, también me certifiqué en algunas otras terapias, llevaba ya medio año haciendo meditaciones guiadas en la sala de la casa de mi mamá, experiencia en talleres, cursos y retiros como espectadora. Tenía mucho bagaje y no era consciente de eso!
👉En fin! Había creído que el mundo se había acabado. Así que desempolvé todo y redireccioné mi propósito. Abrí mi Estudio de Meditación & Terapia llamado Alma Intuitiva Estudio. En donde fluyo y aprendo como guía, coach y sanadora intuitiva. Muchos me preguntan que si soy Nutrióloga, Psicóloga, o qué pero no, solo soy una apasionada de comprenderme a mi misma y de mostrar a quien esté listo: cómo es que lo pueden hacer también.
🤩 Así es como reconocí mi don: sanación del alma, me es fácil escuchar al ser verdadero del otro y canalizarle comprensión de sí mismo. Cómo lo hago? Simplemente abro mi corazón y me dejo ser. A esto me dedico y en el fondo, mi alma buscaba hacerlo.
❤️Tal es el caso de una mujer embarazada que atendí en terapia y no me había dicho sobre la situación hasta que ya íbamos a terminar, pero que su bebé llevaba unos dos o tres meses con el latido cardiaco muy bajito y era posible que adelantaran el nacimiento. Al final entable comunicación con la bebé y le pregunté "¿qué necesitas?" y la bebé solo me señaló el corazón de su mamá. Entendí que la bebe necesitaba que el corazón de su mami se encendiera, había estado apagado por preocupaciones intensas de dinero, de su negocio, de su departamento y del papá de la bebé. La bebé necesitaba sentir presente a mamá y lo único que atiné a decirle a la mamá es que hiciera todo aquello que le encendiera su corazón🔥. A la mañana siguiente me escribe que todo se estaba reordenando y que la bebé se movía como nunca antes. Solo era eso: encender su corazón y comprender la realidad que había creado.
🔮 Claro que el confinamiento me orilló a llevarlo todo de manera virtual, a aprender a romper el miedo de salir a hablar en público, a conocer cómo es el emprendimiento digital. Entre errores y aciertos, miedos e impulsos mi propósito sigue y yo sigo aprendiendo de todo lo que voy haciendo y viviendo. Dice la frase: todo lo que se hace con amor siempre sale bien. Mi intuición siempre siempre siempre me guía y me ha llevado a explorar, preguntar y experimentar. Si hay algo que emprender, yo no se cómo hacerlo pero mi corazón me va diciendo cómo hacerlo.
Agradezco al universo entero que puedo hacer esto que amo, que me enseña tanto a comprender el orden de la vida y que me permite compartir mi don a mis -casi- 32 años 🥰