09/09/2026
Leer los resultados de PISA es también aprender a leer nuestra historia como país. La nuestra y la de las niñas, niños y adolescentes que están creciendo hoy.
Que muchos más jóvenes mexicanos permanezcan escolarizados es un logro imprescindible. Pero estar en la escuela no puede ser el punto de llegada. El verdadero desafío es que esa escolarización se convierta en aprendizaje, confianza, curiosidad y posibilidades reales de futuro.
Necesitamos escuelas en las que niñas, niños y adolescentes no sólo asistan, sino que sepan que pueden aprender, experimenten el éxito escolar y encuentren sentido en lo que hacen.
Porque una educación que genera aprendizaje y pertenencia no sólo abre oportunidades. También puede ser un importante factor de protección frente al abandono, la exclusión y otras trayectorias de riesgo.
Tal vez ésta sea una de las revoluciones más importantes que México tiene pendientes: pasar de llevar a más estudiantes a la escuela a lograr que realmente puedan aprender dentro de ella.
¿Qué tendríamos que hacer, como familias, escuelas, instituciones y sociedad, para que aprender vuelva a sentirse posible?