30/08/2026
¿LA CULPA ENFERMA?
“La ausencia de pruebas no es prueba de ausencia.”
Hay personas que viven siguiendo un camino que no eligieron conscientemente.
Aprendieron que tenían que hacerse responsables de todo.
Que descansar era egoísmo.
Que decir “no” estaba mal.
Que si algo salía mal, seguramente era su culpa.
Que tenían que hacer más, dar más, aguantar más.
Y así, como una hormiga que sigue el camino marcado por las demás, continúan avanzando por un sendero que quizá ya no les pertenece.
Hasta que un día se atreven a detenerse.
A mirar alrededor.
Y preguntarse:
¿Este camino realmente es mío?
La culpa sostenida puede convertirse en una voz interna que no descansa.
Y aunque no podamos decir que la culpa “causa” una enfermedad, tampoco deberíamos ignorar que el sufrimiento emocional puede relacionarse con alteraciones del sueño, agotamiento, tensión, ansiedad y otras manifestaciones físicas.
Que no encontremos una explicación en un estudio no significa que el sufrimiento no exista.
El cuerpo también participa en aquello que no hemos podido elaborar.
Quizá sanar no siempre significa aprender a soportar mejor el camino.
A veces significa atrevernos a salir de él.
¿Qué culpa sigues cargando que quizá nunca te correspondió?
¿Qué patrón sigues repitiendo porque aprendiste que era la única manera de vivir?
¿Y qué pasaría si hoy eligieras un camino diferente?
S**C-