10/06/2026
Hace unos días estuve en San Agustinillo, Oaxaca…
Tantito de misión, tantito de vacación… Visitando y aprendiendo de las tortugas, escuchando al océano e integrando una pieza más de un camino que comenzó para mí hace algunos años, cuando el agua empezó a convertirse en una de mis grandes maestras.
Y entonces apareció un mensaje en mi cabeza: “Estás cansada de sobrevivir. Ahora vive.”
Uff, la voz… la reconocí de inmediato 🐢
Llegó de golpe junto con las olas salvajes que teníamos ese día por el mar de fondo.
Sobrevivir a la vida puede disfrazarse de muchas cosas. De productividad, responsabilidad, éxito, de seguir adelante aunque tu cuerpo esté agotado, hasta que la vida te pregunta lo incómodo:
¿Todo lo que estás sosteniendo sigue siendo verdad para ti?
Durante mi visita aprendí algo de las tortugas que quiero compartirles, y es que las tortugas cruzan océanos enteros para regresar a desovar a la misma región costera en donde comenzaron su vida. Siguen una brújula invisible que las guía de vuelta a su origen.
Y quizás muchas de nosotras estamos siendo llamadas a hacer lo mismo.
No necesariamente a cambiarlo todo, pero sí a regresar al cuerpo, a nuestra verdad, a nuestros deseos, a la vida que realmente queremos habitar.
La abundancia, la expansión y la magia de las que tanto hablamos no aparecen por arte de magia (vaya la redundancia), primero llega la verdad.
Las tortugas cruzan océanos para volver a casa, ¿y tú? ¿qué parte de ti está intentando hacer lo mismo?
Mar.
🌊🐢🤍