20/06/2026
nos pasamos la vida pensando en el "¿y si no?". ¿y si no sale? ¿y si fracaso? ¿y si no soy suficiente? Y está bien reconocer esos pensamientos, pero… ¿por qué casi nunca nos hacemos la pregunta contraria?
Nuestro cerebro suele prepararnos para el peor escenario como una forma de protegernos. Pero también podemos entrenarlo para darle espacio a otras posibilidades. Pensar que algo bueno puede pasar no es ser ingenuo, es dejar de asumir que el peor resultado es el único posible.✨
A veces no necesitamos más confianza para dar el primer paso; solo dejar de creer que el "¿y si no?" tiene la última palabra. Quizá hoy vale la pena preguntarte menos "¿y si no?" y empezar a hacerle un poco más de caso al "¿y si sí?"👀🤍