30/07/2026
Hace unas horas recibí un comentario ♿️ que decía: “Deja a ese angelito descansar, déjala ir”.
Y me quedé pensando… ¿De verdad creen que una madre no ha hablado de eso con Dios?
Ustedes no saben cuántas noches, entre lágrimas, he puesto a mi hija en las manos de Dios. Cuántas veces le he dicho: “Señor, que no se haga mi voluntad, sino la tuya.”
Tampoco saben que, cuando estamos solas, le hablo al oído a mi niña y le digo: “Mi amor, tú no me debes nada. Has luchado más de lo que muchos lucharían en toda una vida. Si quieres quedarte, aquí estaré para seguir luchando contigo. Y si algún día Dios decide llamarte, también te dejaré ir con todo el amor de mi corazón.”
Mi hija no está aferrada por mí. Está aquí porque sigue escribiendo su propia historia.
Yo no lucho por egoísmo. Lucho porque soy su mamá. Porque mientras haya una sonrisa, una mirada, una caricia o un pequeño momento de paz, ese momento vale todo para nosotras.
Mi hija y yo estamos en paz. Ella sabe cuánto la amo, y yo sé cuánto ha luchado.
Así que, antes de decirle a una madre que “deje ir” a su hijo, recuerden que hay conversaciones, oraciones y lágrimas que nadie ve. Hay un amor tan inmenso que solo una madre cuidadora puede comprender.
No juzguen una lucha que nunca han tenido que vivir. ❤️🥹