25/08/2026
¿Por qué tantas mujeres autistas reciben primero diagnósticos como ansiedad, depresión o TLP?
No porque esos síntomas no sean reales, sino porque el autismo puede pasar desapercibido durante años.
Muchas mujeres aprenden desde pequeñas a camuflar sus dificultades sociales: imitan gestos, ensayan conversaciones, fuerzan el contacto visual y observan constantemente cómo comportarse para “encajar”.
Este camuflaje puede generar agotamiento, ansiedad, depresión y pérdida de identidad, haciendo que se atiendan las consecuencias sin identificar la raíz.
Además, el autismo femenino no siempre coincide con el estereotipo tradicional con el que muchos profesionales aprendieron a reconocerlo.
Por eso, cuando una historia clínica está llena de diagnósticos que nunca terminan de explicar la experiencia de una mujer, vale la pena volver al inicio y explorar su historia del neurodesarrollo.
No se trata de encontrar qué está mal.
Se trata de entender qué estaba pasando.
📚 Referencias
Lai, M. C., et al. (2017). Quantifying and exploring camouflaging in men and women with autism. Autism, 21(6), 690–702.
Hull, L., et al. (2017). “Putting on My Best Normal”: Social Camouflaging in Adults with Autism Spectrum Conditions. Journal of Autism and Developmental Disorders, 47, 2519–2534.
Bargiela, S., Steward, R., & Mandy, W. (2016). The Experiences of Late-diagnosed Women with Autism Spectrum Conditions. Journal of Autism and Developmental Disorders, 46, 3281–3294.