18/06/2026
"Ya no siento nada por mi esposo." 😱
Esa fue una de las primeras frases que escuché cuando llegó a consulta.
Llevaba más de 15 años de matrimonio.
Tenían hijos.
Una casa.
Una vida construida juntos.
Y aun así estaba convencida de que el amor se había terminado.
Durante semanas hablamos de su historia.
De las responsabilidades.
Del cansancio.
De las noches sin dormir.
De las veces que tuvo que ser fuerte cuando nadie la sostenía a ella.
Poco a poco descubrió algo importante:
No había dejado de amar.
Había dejado de escucharse a sí misma.
Estaba agotada.
Tan agotada que confundió el cansancio con la falta de amor.
Con el tiempo comenzó a recuperar espacios para ella, a expresar lo que sentía y a dejar de cargar sola con todo.
Hoy sigue enfrentando desafíos, pero ya no desde el agotamiento y la desesperanza.
A veces el problema no es que algo esté roto.
A veces simplemente llevamos demasiado tiempo intentando sostenerlo todo solos.
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