09/06/2026
Antes de aprender quiénes somos, ya hemos recibido palabras, expectativas, heridas y sueños de otras personas.
Crecemos cargando historias que no siempre elegimos. Por eso, muchas veces creemos que vivimos nuestra propia vida, cuando en realidad seguimos actuando según lo que otros esperaban de nosotros.
El trabajo interior comienza cuando nos atrevemos a preguntar: ¿qué parte de mí viene de los demás y qué parte realmente me pertenece? Porque madurar también es aprender dónde termina la historia que nos dieron y dónde comienza la que queremos escribir.