22/06/2026
Desde mi aprendizaje y mi perspectiva, disfrutar del proceso con el cuerpo, disolvió mis creencias y prejuicios equivocados del yoga.
No le resto el respeto, el dharma, el camino, ni la sabiduría milenaria al decir “disfrute”, al referirme con gozo y con corporalidad, con humanidad. Le conecto más bien con lo real, con lo tangible, con lo práctico. Que sin eso, nos quedamos en el ideal, y al vivir en referencia al ideal, muchos podríamos ni siquiera intentarlo.
Yo me sumo a la consciencia de un yoga más accesible, más honesto, más vulnerable, más incluyente. Donde todos los cuerpos puedan dejar de sufrirlo lo físico y lo mental. Donde la evolución y el perfeccionamiento, vengan desde el amor y la convicción, no desde la presión interna o externa de aparentar o forzar.
Por un yoga que realmente nos una, no nos divida.
Con amor, para todos mis practicantes actuales y futuros del yoga… 🤍