Natalia Mudarra

Natalia Mudarra Psicoanalista • Docente • Capacitadora
Freud al alcance de todos

04/08/2026

La vida es cambio constante🌱. Desde que nacemos, atravesamos procesos que necesitamos vivir para llegar a ser quienes somos. Es evolutivo, pero también es algo más…

Solemos pensar en estos cambios como algo externo: una nueva rutina, otra forma de vestir, otras personas alrededor, pero el psicoanálisis nos enseña que hay algo más profundo ocurriendo: cada transición es también un duelo.

Freud lo explicó en su escrito ✍🏼Duelo y melancolía; allí dijo que para poder avanzar hacia una nueva etapa, primero tenemos que soltar aquello que la etapa anterior ya nos dio. Cuando ese duelo se elabora, seguimos adelante. Cuando no logramos soltarlo, ese dolor puede quedar encapsulado dentro de nosotros, como si una parte de nosotros se negara a avanzar.

Es como si la mente quedara atrapada entre lo que ya no es y lo que aún no logra ser😮‍💨

Klein, otra analista,  planteó que cada pérdida que vivimos de adultos reactiva los primeros duelos de la infancia, esas primeras experiencias de frustración, exclusión, rechazo o ausencias. Y decía que la manera en que resolvemos esos primeros duelos infantiles influye directamente en cómo enfrentamos, de adultos, cada nueva transición.

Por eso, si sientes que un cambio de etapa te remueve más de lo que esperabas, no es que algo esté mal en ti✋. Es tu psiquismo trabajando, con las herramientas que construiste y te construyeron desde tu infancia.

Sin acompañamiento, ese estado puede volverse agotador en lugar de transformador.

El psicoanálisis no acelera estos procesos ni los “arregla”, más bien les da un espacio para ser pensados. Ese es su valor en los momentos de transición: sostener lo que se pierde, para que lo nuevo pueda nacer con menos angustia y más sentido propio.

Si estás atravesando un cambio de etapa, de la adolescencia a la adultez, de la soltería a la pareja, de mujer a madre, no es “solo un cambio”. Es un trabajo psíquico. Y merece un espacio para acompañarlo🙏🏼

¿Los sueños tienen significado o son solo desechos de un cerebro que intenta depurar contenido innecesario? 🗑️Para el ps...
29/07/2026

¿Los sueños tienen significado o son solo desechos de un cerebro que intenta depurar contenido innecesario? 🗑️

Para el psicoanálisis, el sueño nunca es “solo” nada✋

Freud lo llamó la ⚡️“vía regia de acceso al inconsciente”: una vía por la que emergen, disfrazados, los deseos, temores y conflictos que durante el día quedan silenciados y reprimidos.

En “La interpretación de los sueños” ✍🏼 (1900), distinguía entre el contenido manifiesto, lo que recordamos al despertar, y el contenido latente, aquello que ese relato oculta y disfraza.

Hay algo más que hoy quiero recordarte: 🚫no existe un manual de sueños. Ningún símbolo tiene un significado fijo ni universal. Soñar con agua, con una casa, con perder los dientes no significa lo mismo para todas las personas, ni siquiera tener el mismo sueño en diferentes momentos necesariamente significa lo mismo.

Un sueño se interpreta con quien lo sueña: con sus asociaciones libres, su historia de vida, el momento particular que está atravesando. Por eso una inteligencia artificial puede decirte “qué significa” tu sueño. El significado no está en el símbolo, sino en el vínculo entre ese símbolo y tu propia historia.

Detenernos a pensar nuestros sueños implica un trabajo de interpretación que no sigue una fórmula: es darle espacio a algo de nosotros mismos que, despiertos, no siempre nos permitimos escuchar.

✨Ese trabajo, en compañía de tu analista, es clave para acceder a aspectos desconocidos o incomprendidos de tu inconsciente ✨

✋¿De qué hablamos, en verdad, cuando hablamos de cuidarnos?La cultura del bienestar tiende a responder desde el consumo:...
23/07/2026

✋¿De qué hablamos, en verdad, cuando hablamos de cuidarnos?

La cultura del bienestar tiende a responder desde el consumo: un producto, una rutina, un permiso para desconectar. Nada de eso está mal. Pero hoy te quiero invitar a mirar más hondo, porque cuidarse no es algo que ocurra sobre nosotros, sino algo que hacemos también por y para nuestra vida psíquica🩶

Freud describió al yo como la instancia encargada de mediar entre el ello, las exigencias del superyó y las demandas de la realidad. Lo llamó “el representante de lo que puede llamarse razón y prudencia, por oposición al ello, que contiene las pasiones” (El yo y el ello, 1923).

Cuidarse, en clave psicoanalítica☝🏼es sostener ese trabajo de regulación día tras día: tolerar la frustración, poner límites, no responder de inmediato a cada impulso, permitirse descansar sin culpa.

Winnicott añade una imagen entrañable. Antes de poder cuidarnos, fuimos cuidados: la madre suficientemente buena ofrece un holding, un sostén que permite al bebé existir sin desbordarse. Esa función, con el tiempo, se hace propia. Cuidarnos de adultos es, en parte, poder ofrecernos a nosotros mismos ese sostén que alguna vez tuvimos.

Por eso conviene diferenciar el cuidado que evita el conflicto: consumir, distraerse, anestesiar; del que lo elabora: poner en palabras lo que duele, sostener un límite, permitirse sentir.

El primero alivia por un rato; el segundo transforma. Ahí está la distancia, o podríamos decir, el complemento entre el wellness y el trabajo psíquico que implica el psicoanálisis.

Cuidarte es hacerle lugar a tu vida psíquica. No es lo que consumes, sino cómo te sostienes. 🤍

Te leo en los comentarios: ¿qué te movió esta info?

Vivimos una época que premia la inmediatez y, con ella, cierta prisa por explicarnos rápido lo que nos pasa. En salud me...
21/07/2026

Vivimos una época que premia la inmediatez y, con ella, cierta prisa por explicarnos rápido lo que nos pasa. En salud mental, muchas veces es más simple aceptar "esto es algo químico" que animarnos a preguntarnos qué hay detrás del síntoma que nos aqueja.

Ya en 1956, Jean Delay, referente central de la psiquiatría biológica francesa, sostenía algo que hoy sigue siendo tan cierto como entonces: que la medicación es solo un momento del tratamiento, y que el fondo sigue siendo la búsqueda de sentido, el conocimiento de la fuente o las circunstancias de ese malestar. Es decir, la PSICOTERAPIA.

Pero a ver, entiendo que muchas veces es más fácil entregarse a una sustancia química que hablar de lo que nos duele. Es como si quisiéramos delegarle a una pastilla, con sus efectos estandarizados, el poder entero de nuestra curación.

¡Que alguien me salve! o ¡que algo me salve!

Muchas veces, hablar de lo que nos pasa da miedo, a veces vergüenza. Entonces el silencio parece más liviano que hacer el esfuerzo por comprendernos.

Como especialista en salud mental, veo cómo hoy la psicoterapia y el psicoanálisis compiten con la psicofarmacología. Y creo que esto tiene que ver con un cambio de época: cómo nos estamos definiendo a nosotros mismos, cada vez más como productos que como personas. Y eso nos empuja a buscarle una causa orgánica a algo tan complejo como es nuestra propia subjetividad.

No se trata de elegir un bando entre el fármaco y el psicoanálisis. Ambos pueden convivir, y muchas veces se necesitan. Se trata, sobre todo, de no renunciar a preguntarnos acerca de nosotros mismos y de lo que nos ocurre. Porque un síntoma callado con una pastilla sigue siendo un síntoma que no ha sido escuchado

¿Qué pasaría si, antes de silenciarlo, nos animáramos a escuchar lo que ese síntoma tiene para decirnos?

08/07/2026

¿Cuántas veces te has dicho “todavía no estoy tan mal como para buscar ayuda”? 🤍

Te quiero contar algo que me pasó hace poco. Una mamá llegó a consulta por su hija adolescente. Bastaron los primeros minutos para darme cuenta de que quien también necesitaba atención era ella.

Una situación similar me ha sucedido con personas que atravesaron la tragedia en Venezuela: piden con toda el alma que sus familiares reciban ayuda, pero ellos mismos, que también están cargando el dolor y la pérdida, no se sienten “merecedores” de esa misma atención. Es como si omitieran su malestar sin darse cuenta.

Delegar el cuidado hacia el hijo, el vecino, la mamá, el amigo, muchas veces no es fortaleza. Es resistencia. “Natalia es que ella es la que está peor”, “yo estoy bien, atiéndelo a él”.

Muchas veces no es necesario decidir quien recibe ayuda, hay que ayudar “a todos”

Si tú también sostienes a varias personas, si estás acompañando a otros en medio de tu propio dolor, es muy probable que tú también necesites ese espacio de acompañamiento.

Asistir a psicoterapia no indica que tan mal estás, indica que tanto te priorizas en atender - te.

Hoy, te invito a hacerte esta pregunta: ¿qué parte de ti se ha quedado diluida en medio de todo lo que sostienes para los demás? 💫

28/06/2026

🇻🇪

11/06/2026

¿Alguna vez te escuchaste diciendo exactamente lo que juraste nunca repetir de tu mamá? 😖

¿O te descubriste actuando tal y como tanto te molestaba que hacía tu papá? 🫠

✋ No es casualidad… Y tampoco es un defecto.

Freud observó algo inquietante en sus consultantes: empezó a captar cómo tendían a revivir, una y otra vez, situaciones dolorosas, como si algo en el psiquismo los empujara a repetir lo que nunca pudieron elaborar. Lo llamó compulsión a la repetición: una fuerza inconsciente que nos lleva a reproducir vínculos, conflictos y formas de relacionarnos que nos resultan conocidas… aunque nos hagan daño.

Y es que lo familiar ➡️ no siempre es lo bueno. Es lo conocido. Y el psiquismo, ante lo desconocido, prefiere lo que puede predecir, aunque duela.

Así se transmiten los patrones de una generación a otra. No como una condena, sino como una historia que todavía no encontró palabras. 

Hay una especie de amnesia, como si en el tiempo se fuera perdiendo el porqué de tales o cuales acciones, pensamientos o sentimientos. 

Porque lo que NO se simboliza, lo que no se entiende, se actúa. Lo que no se habla, se repite.

La pregunta no es solo “¿por qué hago esto?”, sino “¿de quién aprendí a hacerlo… y qué necesitaba esa persona que nunca pudo recibir o entender de su comportamiento?”

No heredaste un defecto. Heredaste una historia. Y las historias, con el trabajo psicoterapéutico adecuado, pueden reescribirse. 🤍

🌱Esta labor requiere de cierta valentía y fuerza, pues no es solo algo a cambiar del presente, en tu persona; estamos frente a una historia familiar que atañe a generaciones y que tiene un peso por distintas razones.

Lo importante es encontrar lugar para pensar nuestra memoria y, partiendo de allí, lograr mejores desenlaces.

💰 Cuando el dinero tiene ojosUna niña de siete años construyó en sesión sus propios billetes y monedas con papel, colore...
09/06/2026

💰 Cuando el dinero tiene ojos

Una niña de siete años construyó en sesión sus propios billetes y monedas con papel, colores y ojitos divertidos (como ella les dice). Un material clínico tan simple como revelador.

Pero ¿Por qué una niña juega a hacer dinero?🤷🏻‍♀️

Porque el dinero no un objeto con un único significado: el económico.
 
Para un niño pequeño, el dinero es un símbolo vivo (en este caso, por eso los ojos), cargado de significados sobre el poder, el intercambio, el amor y la pertenencia. Lo ven en manos de sus padres; ella me dice: “He ido con mamá al banco”. 

Lo ven circular entre las personas, observan preocupación en los adultos cuando no lo tienen y ven con curiosidad que hay un lugar donde se guardan (el banco 🏦). Los niños intuyen que el dinero tiene un valor enorme, y entonces lo incorporan a su mundo interno, a su juego, a sus elaboraciones. 

En psicoanálisis con niños, estas escenas aparentemente simples son ventanas a su mundo representacional: 

El dinero con ojitos👀 mira. No es casualidad. Los niños nos dicen, en su lenguaje simbólico, lo que aún no pueden decir con palabras.

Cuando los niños imitan a los adultos jugando con dinero, están ensayando su participación en el mundo. Están preguntándose: ¿cómo funcionan las cosas entre las personas? ¿Qué vale? ¿Qué se da? ¿Qué se guarda?

Y a veces, en esa pregunta sobre el dinero, hay una pregunta más profunda: ¿soy valioso? ¿me quieren? ¿qué tengo para dar yo?

“Con lo que guardo de mi cumpleaños, me compraré un muñeca especial… una muy grande”, me dice la pequeña.

El juego en psicoanálisis les da a esas preguntas un espacio para existir, pensar y para transformarse🌱✨

El psicoanálisis con niños pequeños (desde los dos, tres, cuatro años) permite acompañar el desarrollo en los momentos en que las estructuras psíquicas se están conformando y organizando. Es un momento donde el psiquismo está más plástico, más disponible para la transformación.

Un niño que puede jugar libremente en sesión, que puede simbolizar con papel y colores y ojitos lo que siente y teme y desea, está haciendo un trabajo psíquico profundo. Está elaborando y construyendo su mundo interno 🙌🏼

Esta frase la escucho seguido. Más de lo que quisiera reconocer, de hecho 😮‍💨. Y cada vez que la oigo, invito a quien me...
27/05/2026

Esta frase la escucho seguido. Más de lo que quisiera reconocer, de hecho 😮‍💨. Y cada vez que la oigo, invito a quien me la dice a detenerse un momento a pensar.

Sin embargo, generalmente, esa pausa arrastra otras frases consigo:

💥”Es que tampoco tengo tiempo.”
💥”Primero me estabilizo y luego voy.”
💥”Tampoco me siento tan mal.”
💥”Hay gente con problemas más graves.”
💥”¿Y si lo que encuentro es peor?”

Con tantos obstáculos, me pregunto: ¿cuándo dejamos de ver la salud mental como una necesidad y empezamos a tratarla como un lujo?

✋No es un juicio. Es una pregunta genuina, y el Psicoanálisis nos invita a darle otra mirada.

Vivimos en culturas que naturalizan gastar en lo que se ve: ropa, salidas, artículos, viajes, y cuestionan lo que ocurre adentro como si eso no fuera importante. Eso no es casualidad. Dice algo de cómo aprendimos a valorarnos (o a no valorarnos)

A veces “no puedo” es una realidad económica concreta. Eso es real y merece ser nombrado, claro.

Pero otras veces, “no puedo” es la forma en que la mente se protege de algo que todavía no sabe si puede sostener.

👉🏼Es “no me lo permito”.
👉🏼Es “no lo merezco”.
👉🏼Es “tengo miedo de lo que pueda encontrar si me detengo a mirarme”.

Eso es la resistencia. Y no aparece como un obstáculo evidente: aparece disfrazada de excusa razonable, sensata y coherente.

🚫La resistencia no es el problema🚫. Es el vehículo que, sin que lo sepamos, nos señala exactamente hacia aquello que más necesita ser atendido.

Carga el peso de lo que aún no nos animamos a nombrar.

Porque justo donde más nos cuesta mirar, suele estar lo que más necesita ser visto.

¿Y a ti? ¿Cuánto te está costando no ir a psicoterapia? 🩶

Todos hemos vivido esto: quieres decir algo … y sale otra cosa. Te ríes, te corriges y asunto superado.¿o no?Para el psi...
28/04/2026

Todos hemos vivido esto: quieres decir algo … y sale otra cosa. Te ríes, te corriges y asunto superado.¿o no?

Para el psicoanálisis, ahí empieza un proceso que puede habilitar descubrir aspectos de ti que no son CONSCIENTES.

Ese “error” no es un accidente sin significado. Es una rendija por donde se cuela lo que realmente piensas, sientes o deseas… aunque tu mente consciente prefiera no saberlo o aceptarlo, por distintas razones.

¿Qué es un lapsus?
Freud lo describió en su escrito 📝Psicopatología de la vida cotidiana como uno de esos pequeños “errores” del habla, la escritura o la memoria que, en realidad, no son errores inocuos.

Los llamó actos fallidos, y su propuesta fue que no existen los accidentes psíquicos; en la mente TODO tiene un significado. Siempre se puede rastrear algo detrás de ese error.

¿Por qué ocurren los lapsus?
Vivimos con dos fuerzas en tensión constante:
🔹 Lo que queremos pensar, sentir o decir, lo que nos parece aceptable, correcto, apropiado, conveniente, ético o moralmente correcto.
🔹 Lo que realmente sentimos o pensamos: deseos, miedos, enojos, verdades que preferimos no ver o no saber de nosotros mismos o de alguien más.

Cuando esa tensión es muy grande, el inconsciente encuentra una grieta, y la aprovecha, justo en el momento en el que menos lo ves venir, digamos que el INCONSCIENTE busca la forma de burlar la censura que le impide darse a expresar.

Existen:

🗣️ Lapsus verbal: Llamas a tu pareja por el nombre de tu ex.
✍️ Lapsus escrito: Le escribes a tu jefe agradeciéndole “su incomprensión” cuando ibas a escribir “comprensión”.
🧠 Lapsus de memoria: Justo en una presentación, “olvidas” el nombre de alguien que en realidad te desagrada profundamente y a quien no quería ver.
📅 Lapsus de acto: “se te pasa” tu sesión de análisis y no vas.

Los lapsus, y en general, los actos fallidos, significan que somos humanos; que cargamos con contradicciones, deseos encontrados, experiencias que todavía no hemos podido procesar del todo.

El inconsciente no juzga, simplemente guarda todo aquello que no pudo ser dicho, vivido o reconocido. Y de vez en cuando, lo deja salir… para que no te mientas más 🤫

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