10/05/2026
Ser madre fue, es y seguro seguirá siendo la experiencia más dulce y amarga al mismo tiempo.
No encontré palabras de mi autoría para expresarlo, pero las tomé de mi compañera de la antología Animal Huido.
Soy mamá a tiempo completo.
No tengo descansos,
no tengo feriados,
no marco tarjeta ni apago el reloj.
Desde que amanece
hasta que la noche me vence,
e incluso cuando duermo,
sigo siendo mamá.
Soy quien vela tus sueños,
quien lee contigo y repasa tus tareas,
quien alista tu uniforme
y revisa que tu cuaderno esté completo.
Soy mamá a tiempo completo.
Preparo tu lonchera,
pienso tu almuerzo,
sirvo tu cena,
y a veces dejo la mía para después.
Cuando tú te enfermas,
yo también me enfermo,
pero me hago la fuerte
para que tú puedas sanar.
Soy mamá a tiempo completo.
Hay días en que el cansancio me pesa,
en que siento que no tengo fuerzas,
pero te miro
y s**o energía de donde no hay.
Trabajo para darte lo que necesitas.
Trabajo aunque nadie me pague por serlo.
Trabajo ad honorem,
con amor como salario
y tu sonrisa como recompensa.
Soy mamá a tiempo completo.
Y si yo me enfermo,
¿quién te cuida?
¿quién te atiende?
¿quién vela por ti?
Sigo siendo yo.
La que va a las reuniones,
la que escucha a la profesora,
la que corrige, la que acompaña,
la que se preocupa en silencio.
Soy mamá a tiempo completo.
Cansada, sí.
A veces invisible, también.
Pero aquí estoy.
Porque ser mamá
no es un turno,
no es un contrato,
no es un sueldo.
Es un amor
que no descansa.
-Vanessa Ramirez
Feliz día de la madre, en especial a las madres que lo eligen sin lazo biológico o a las que maternan solas por diversas razones. A ellas mi completo respeto, amor y admiración.