14/06/2026
¡NO al PS 1301! El privilegio paciente-terapeuta y el derecho a la confidencialidad le pertenece a la persona que recibe el servicio de salud mental. Obligar al profesional a GRABAR EN AUDIO Y VIDEO las sesiones de terapia psicológica aumentaría significativamente el riesgo de que los niños y adolescentes se cohiban de expresarle al profesional de ayuda sus dificultades emocionales y sociales, y por ende afectaría directamente la efectividad del servicio terapéutico.
Los grupos dicen que la propuesta legislativa viola la confidencialidad y contradice leyes estatales y federales de privacidad