15/01/2025
“Si no me das un beso me voy”
“Si no me obedeces me voy a poner triste” “si no me das un abrazo ya no te quiero”...
Es increíble la cantidad de veces que los adultos recurrimos al chantaje emocional para lograr que los niños y niñas hagan lo que queremos sin tomar en cuenta lo que ellos quieren.
Si un nene o nena no quiere darnos un beso, ESTÁ EN SU DERECHO, jugar con su bondad y su necesidad de cariño y aceptación para conseguir ir en contra de su voluntad es rastrero y perjudicial.
Ellos y ellas tienen que saber que pueden decir que NO, y que NO ES NO, que nadie puede obligarles a mostrar o recibir afecto si no quieren.
Y ya, se puede enfadar cualquiera el abuelo, la abuela, la tía, la vecina del quinto, el tío abuelo que sólo ve por navidades.... que eso es problema del adulto y no de los niños.
Cuando alguien en casa ha intentado utilizar este tipo de estrategia yo he alzado la voz, de buen rollo pero clara diciendo: “¡UUUH, que va! ¡En esta casa no jugamos con chantajes!” Y Mayor, que es “un rato largo” ha repetido mi coletilla alguna que otra vez cuando ha sido necesario.
Y es que es normal, todos estamos en constante aprendizaje y no está mal que los adultos aprendamos lo que no está bien.