08/12/2026
Ozempic y Mounjaro se conocen principalmente por sus efectos a nivel metabólico, sobre el peso y sobre el apetito. Pero la investigación está empezando a mirar algo más: qué ocurre con los atracones y con ese pensamiento constante alrededor de la comida que muchas personas describen como food noise.
Y ya tenemos datos interesantes.
En el estudio INFORM, publicado en 2026, se evaluaron 550 personas que utilizaban semaglutida para el manejo del peso. Antes de iniciar el tratamiento, el 63% reportaba pasar demasiado tiempo pensando en comida. Después de iniciarlo, ese porcentaje cayó al 15%.
Con tirzepatida, la evidencia también es prometedora. En un ensayo clínico se observó una reducción significativa del hambre, el apetito, los cravings, la tendencia a comer en exceso y la reactividad frente a los alimentos. Aún necesitamos más estudios que evalúen específicamente su efecto sobre el food noise y sobre el trastorno por atracón.
Esto no significa que estos medicamentos sean adecuados para todas las personas ni que sustituyan el acompañamiento psicológico y/o multidisciplinario. En trastornos restrictivos, como la anorexia, disminuir aún más el apetito puede representar un riesgo.
Todavía no están aprobados específicamente para el trastorno por atracón. Los estudios siguen avanzando y tendremos que esperar nuevos resultados.
Pero para quienes conocen lo agotador que puede ser vivir pensando constantemente en comida, estos hallazgos abren una puerta que vale la pena seguir investigando.
Una esperanza real, pero con ciencia, seguimiento y sin adelantarnos a la evidencia.