07/23/2026
¿Todavía te mira como antes?
Al principio no necesitabas hacer demasiado.
Una mirada, tu manera de caminar, aquel perfume o el cabello recién lavado eran suficientes para detenerlo. Podía haber muchas personas alrededor, pero él solo tenía ojos para ti.
También tú lo mirabas de otra manera. Esperabas su llegada, escogías lo que ibas a usar y disfrutabas descubrir su reacción cuando aparecías frente a él.
Después llegaron el trabajo, los hijos, las cuentas y las responsabilidades. Sin darse cuenta, dejaron de ser solamente hombre y mujer para convertirse en mamá, papá, proveedores y administradores de una casa.
El amor quizás continuó ahí, pero las miradas comenzaron a durar menos.
Los hijos no se llevaron el amor
Los hijos no son culpables. Tampoco lo son el trabajo o el paso de los años. El verdadero peligro aparece cuando la pareja deja de reservarse un espacio y comienza a posponer todo aquello que antes la mantenía unida.
Él dejó de cortejarla.
Ella dejó de prepararse pensando en su reacción.
Ambos dejaron de conversar, tocarse y observarse como antes.
No sucedió de un día para otro. La pasión fue quedando debajo del cansancio, las obligaciones y esa peligrosa frase: “Después tendremos tiempo”.
Los hombres también recordamos
Los hombres no siempre sabemos explicar lo que sentimos. Muchas veces observamos en silencio y guardamos imágenes que una mujer ni siquiera imagina que recordamos.
Recordamos un vestido.
Un perfume.
La forma en que llevaba el cabello.
Una noche determinada.
Incluso una escena tan sencilla como verla salir del baño con el cabello recién lavado, pararse frente al espejo y comenzar a desenredarlo.
Para ella quizás era una rutina. Para él podía ser una diosa frente a sus ojos.
Tal vez la pasión no se fue
Quizás solo está esperando que vuelvan a mirarse.
No se trata de regresar veinte años atrás ni de fingir que las responsabilidades no existen. Tampoco de pedirle a uno que cargue solo con la recuperación de la relación.
Él tiene que volver a conquistarla.
Ella tiene que volver a permitirle descubrir a la mujer que existe detrás de todas sus responsabilidades.
Ambos deben recordar que, antes de convertirse en padres y compañeros de obligaciones, fueron dos personas que se desearon y decidieron caminar juntas.
En Amor y Familia comenzaremos una conversación diferente: hablaremos de las cosas que los hombres sentimos, observamos y pocas veces confesamos. También recordaremos esos pequeños detalles capaces de devolver una mirada, despertar un recuerdo y acercar nuevamente a una pareja.
Quizás él nunca te lo dijo. Nosotros sí vamos a contártelo.
Y ahora queremos preguntarte:
¿Todavía recuerdas la manera en que tu pareja te miraba cuando comenzaron su relación?