10/06/2026
Esto fue parte de un encuentro que tuvimos hace poco y quiero contarte que hay dolores que no desaparecen porque dejemos de hablar de ellos.
A veces simplemente aprendemos a funcionar alrededor de ellos. Seguimos. Trabajamos. Sonreímos. Cuidamos a otros. Decimos que ya pasó. Pero por dentro, hay historias que siguen esperando ser miradas.
Durante mucho tiempo pensé que ser fuerte era poder continuar sin hablar de ciertas cosas. Hasta que entendí que aquello que callamos también pesa. Y que muchas veces, el cuerpo termina expresando lo que nosotros todavía no hemos podido poner en palabras.
Nunca subestimes lo que te duele solo porque alguien más pueda pensar que “no es para tanto”.
El dolor no se mide desde afuera.
Lo que para otra persona puede parecer pequeño, para ti puede tocar una herida profunda, una pérdida, una culpa, un miedo o una historia que llevas demasiado tiempo sosteniendo en silencio.
Si sientes que tu cuerpo está diciéndote algo, escribe CUERPO en los comentarios y te enviaré una guía hermosa con 5 preguntas para comenzar una conversación contigo y con tu cuerpo, desde un lugar de escucha, conciencia y mucho amor.