09/19/2026
La luciérnaga no brillaba para molestar al sapo.
Brillaba porque esa era su naturaleza.
A veces, nuestra luz incomoda a quienes se han acostumbrado a vivir en la oscuridad. Intentarán cuestionarnos, desacreditarnos o hacernos creer que debemos volvernos pequeños para ser aceptados.
No apagues tu luz para tranquilizar a quien no sabe cómo recibirla.
No necesitas atacar, demostrar ni vengarte. Tu respuesta más poderosa será continuar tu camino con dignidad, humildad y firmeza.
Tu luz no nació de una vida sin dolor. Nació de cada noche que atravesaste y de cada vez que decidiste levantarte.
Sé luz en la oscuridad.
Sé inquebrantable.
Cynthia Corral
TANATÓLOGA y Directora Espiritual