03/09/2026
Lo que pasó en Facultad de Medicina nos duele, nos preocupa y, sobre todo, nos interpela.
Porque la violencia no empieza necesariamente cuando ocurre una agresión.
Muchas veces empieza mucho antes: en el control, en el acoso, en la insistencia, en los celos, en no aceptar un límite.
Y quizás, como sociedad, todavía tenemos mucho por aprender para dejar de confundir esas conductas con amor, interés o intensidad.
Un “no” es un límite.
No necesita ser explicado, discutido ni negociado.
Se respeta.
Prevenir también es aprender a mirar esas señales, escuchar cuando alguien pide ayuda y no minimizar aquello que incomoda o preocupa.
No esperemos al último acto para tomarlo en serio.
Hablar, acompañar y actuar también es prevenir la violencia de género.
Clínica Psicológica