El Show de FITO

El Show de FITO Portal de Radio web Infantil "El Show de Fito", con Loc. Rodolfo Arrayago Conde. Tlf. +58-4244686014

01/06/2026
01/06/2026

Un perro que duerme panza arriba en tu presencia no solo está siendo adorable — está exponiendo su parte más vulnerable. Es la señal de mayor confianza que un perro puede dar. 🐾

Las 6 posiciones y lo que te dicen sobre cómo se siente tu perro:

🌙 Hecho bola — protege el calor y los órganos vitales. Instinto ancestral que indica que necesita más calidez o que está en un lugar nuevo.
🌙 De lado — totalmente relajado y en confianza. El perro más cómodo duerme así seguido.
🌙 Panza arriba — la posición de mayor seguridad. Exponer el abdomen significa que está completamente cómodo con su entorno.
🌙 Superman — descansando pero alerta. Típico en perros jóvenes y activos que no quieren perderse nada.
🌙 Pegado a ti — busca contacto y cercanía. Termorregulación y comportamiento de manada al mismo tiempo.
🌙 Cabeza sobre ti — te eligió como su punto de apoyo. Más que comodidad: es vínculo profundo.

La posición que más vale observar en el tiempo es la de hecho bola — si un perro que siempre dormía de lado empieza a enroscarse, revisa si tiene frío o si algo cambió en su entorno. 🌿

Cuento Infantil, de Rodolfo Abraham Arrayago Conde.Sinopsis.Sofía, Miguel y Ana descubren un misterioso tren fantasma en...
01/06/2026

Cuento Infantil, de Rodolfo Abraham Arrayago Conde.

Sinopsis.
Sofía, Miguel y Ana descubren un misterioso tren fantasma en las viejas vías del ferrocarril de Naguanagua. A través de su aventura, aprenden sobre la historia de su pueblo y la importancia de preservar los recuerdos del pasado. Deciden cuidar la locomotora abandonada, convirtiéndola en un símbolo de la magia y la historia de Naguanagua.

EL FERROCARRIL FANTASMA.

En el corazón de Naguanagua, donde el sol brillaba con fuerza y los mangos caían maduros de los árboles, vivían tres amigos inseparables: Sofía, Miguel y Ana. A Sofía le encantaba construir castillos de arena imaginarios. Miguel era un experto en hacer volar gurrufios que se elevaban hasta tocar las nubes. Y Ana, bueno, Ana tenía una curiosidad insaciable por todo lo que la rodeaba.

Un día, mientras jugaban cerca de las viejas vías del ferrocarril, una idea brillante iluminó la mente de Ana. "¡Deberíamos explorar las vías del tren!", exclamó, sus ojos brillando con entusiasmo. Sofía y Miguel, aunque un poco asustados al principio, no pudieron resistirse al espíritu aventurero de Ana. Así que, armados de mucho valor, entusiasmo y llenos de energía, comenzaron su expedición a través de las montañas.

Las vías del ferrocarril, cubiertas de hierba y olvidadas por el tiempo, se extendían como una serpiente de metal oxidado a través del paisaje. A medida que avanzaban, el silencio del lugar era interrumpido solo por el crujido de las piedras bajo sus pies y el zumbido ocasional de los insectos. De repente, un atruendo ensordecedor rompió la quietud. ¡Era el tren! O al menos, eso pensaron al principio.
Miraron a su alrededor, pero no vieron nada. Solo las vías oxidadas y el sol brillante. "¿Lo oyeron?", preguntó Sofía, con la voz temblorosa. Miguel asintió, aferrándose con fuerza a su gurrufío. Ana, sin embargo, estaba decidida a descubrir la fuente del misterioso sonido. "¡Sigamos!", dijo con valentía, aunque por dentro sentía un cosquilleo de miedo.

Continuaron caminando por las vías, cada vez más adentrados en la espesura. El aire se volvió más pesado y el sol parecía esconderse detrás de las nubes. De pronto, un nuevo sonido llamó su atención: un silbido suave y misterioso. Provenía de un viejo túnel que se abría oscuro y amenazante frente a ellos.

"¡Allí está!", susurró Ana, señalando el túnel. Sofía y Miguel se miraron con nerviosismo. El túnel parecía tragarse la luz del sol, invitándolos a un mundo de sombras y misterios. "No lo sé, Ana...", dijo Miguel, dudando. "Es peligroso", añadió Sofía.

Pero Ana ya había tomado una decisión. Lentamente, se acercó a la entrada del túnel, sintiendo la humedad y el frío que emanaban de su interior. "¡Vamos!", dijo con determinación. "¡Tenemos que descubrir qué está pasando!"
Tomando una respiración profunda, Ana entró al túnel. Sofía y Miguel, aunque temerosos, la siguieron de cerca. La oscuridad los envolvió como una manta, y el único sonido era el eco de sus propios pasos.

De repente, una luz tenue apareció al final del túnel.. A medida que se acercaban a la luz, pudieron ver que provenía de una vieja locomotora abandonada. La locomotora estaba cubierta de óxido y polvo, pero aún conservaba una majestuosidad fantasmal. Alrededor de la locomotora, flotaban pequeñas partículas brillantes, como polvo de hadas, y de ella emanaba un humo suave y colorido.
Entonces, lo entendieron. El atruendo que habían escuchado no era un tren real, sino el eco de un tren fantasma, un recuerdo del pasado que aún resonaba en el presente. El silbido misterioso era el susurro del viento al pasar a través de las viejas tuberías de la locomotora.

"Es hermoso", susurró Sofía, con los ojos llenos de asombro. Miguel soltó su gurrufío, que se elevó lentamente hacia el techo del túnel, danzando entre las partículas brillantes. Ana, con una sonrisa en el rostro, se acercó a la locomotora y tocó su fría superficie de metal.

En ese momento, sintieron una conexión profunda con el pasado, con la historia de Naguanagua y su ferrocarril. Comprendieron que incluso las cosas olvidadas y abandonadas podían tener su propia belleza y su propia historia que contar.

Decidieron que a partir de ese día, cuidarían de la locomotora fantasma. Limpiarían el polvo, plantarían flores alrededor de las vías y contarían historias sobre el ferrocarril a todos los niños de Naguanagua. Querían que la locomotora fantasma siguiera siendo un símbolo de la historia y la magia de su pueblo.

Salieron del túnel, sintiendo el calor del sol en sus rostros. El mundo parecía más brillante y hermoso que nunca. Habían descubierto un secreto, una historia que les había enseñado el valor de la curiosidad, la valentía y el respeto por el pasado.

Desde ese día, los tres amigos siguieron jugando en Naguanagua, construyendo castillos de arena, volando gurrufios y explorando nuevos rincones de su pueblo.

Pero nunca olvidaron su aventura en las vías del ferrocarril y el tren fantasma que les había enseñado una valiosa lección sobre la historia y la magia que se esconden en los lugares más inesperados. Y cada vez que escuchaban un atruendo lejano, sabían que era el tren fantasma de Naguanagua, recordándoles que la aventura siempre está a la vuelta de la esquina.

Don Gato y su pandilla: la aventura inolvidable de los gatos callejeros que conquistaron las comiquitas.En el callejón d...
17/05/2026

Don Gato y su pandilla: la aventura inolvidable de los gatos callejeros que conquistaron las comiquitas.

En el callejón de Manhattan, entre botes de basura y tramoyas ingeniosas, vivía una de las pandillas más memorables de la televisión animada: Don Gato y su pandilla. Producida en 1961 por el mítico estudio Hanna-Barbera, la serie narra las travesuras de siete gatos callejeros que se ganan la vida con estafas creativas, siempre alborotando al Oficial Carlos Matute, el policía que los vigila sin lograr atraparlos del todo.

Al frente de la grupo está Don Gato, un gato amarillo de chaleco y sombrero morados, hablador, astuto y brillante ideólogo de las estafas. Aunque sus planos a menudo terminan en problemas, su carisma y la lealtad de sus amigos lo sostienen como líder indiscutible de la pandilla.

A su lado, Benito Bodoque, el personaje más querido de la serie, destaca por su inocencia y credulidad. Siempre viste una camisola blanca y sigue a Don Gato sin dudar, con una actitud infantil y un corazón sensible que lo hacen el alma tierna del grupo.

Cucho, con su acento peculiar y su naturaleza sensible, añade un toque de ternura única. Demóstenes, el más débil físicamente, porta un nombre irónico que contrasta con su carácter frágil.

Panza es el galán casanova de la pandilla, un conquistador siempre leal. Por último, Espanto, el beatnik de corbata negra y vocabulario extenso, completa el elenco con su estilo distintivo.

El antagonista (y a veces aliado involuntario) es el Oficial Carlos Matute, policía que vigila el callejón, intenta encarcelarlos, pero en ocasiones los respeta y hasta los ayuda, mostrando que detrás de la autoridad hay un poco de empatía.

La serie se volvió un ícono en Latinoamérica gracias a su doblaje en español, con voces legendarias como Julio Lucena (Don Gato) y Jorge Arvizu (Benito Bodoque), que dieron vida a personajes aún recordados con cariño por varias generaciones.

Don Gato y su pandilla no solo entretuvieron, sino que dejaron una huella imborrable en la historia de la animación, demostrando que con ingenio, amistad y un poco de picardía, incluso los gatos callejeros pueden convertirse en héroes de comedias inolvidables

El Show de Fito.
15/05/2026

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03/05/2026

Letra Musical de Rodolfo Arrayago Conde

25/04/2026

El Viejo Libro Gruñón de Pio Lara. (Abríl 2026)

Los Hermanos Macana y la Gran Carrera de la Montaña.Hacía un día soleado en el calendario de las carreras locas. Los aut...
05/04/2026

Los Hermanos Macana y la Gran Carrera de la Montaña.

Hacía un día soleado en el calendario de las carreras locas. Los autos estaban listos, los pilotos nerviosos… y los Hermanos Macana, Pietro y Roco, ya estaban en el Rocomóvil, riéndose a carcajadas antes de que comenzara la carrera.
—¡Ho, ho, ho! —reía Pietro, dándole un gran mordisco a una manzana gigante.
—¡Grande carrera! ¡Nosotros ganar! —respondía Roco, agitando su macana feliz.
Esa vez, la pista era la Montaña del Trueno, llena de curvas, puentes flojos y túneles oscuros. Todos los rivales pensaban que los hermanos cavernícolas no llegarían ni a la mitad porque su auto parecía un poco… improvisado.
En la primera curva, el Rocomóvil empezó a hacer un ruido raro:
—Brrrr… ¡maf, maf, maf! —hacía el motor.
—¡Mmm! —dijo Pietro, mirando el tablero.
—Auto cansado —afirmó Roco—. ¡Necesita… MACANA!
Y, como siempre, nuestros amigos levantaron las macanas y dieron un golpe suave al cofre.
¡PUM!
El motor cobró vida otra vez y el auto salió disparado hacia adelante.
Durante la carrera, todos los pilotos usaban trampas, explosiones y planes secretos. Pier Nodoyuna incluso tiró un hoyo gigante en medio del camino… pero el Rocomóvil se salvó porque los Hermanos Macana vieron el truco con tiempo.
—¡Mira hoyo! —dijo Roco.
—¡Subir, no caer! —respondió Pietro.
Pusieron el auto en marcha atrás, dieron un salto con un tronco flotante y… ¡zas! Saltaron justo sobre el hoyo. La multitud se quedó con la boca abierta.
—¡Los Macana son geniales! —gritaban los niños.
En la recta final, el Rocomóvil estaba cansado de tantas curvas. El motor empezó a traquetear otra vez.
—¡Oh, no! —dijo Pietro—. ¡Auto dormir!
Pero los dos hermanos se miraron, sonrieron y dijeron al mismo tiempo:
—¡Un golpe… de amor!
Se dieron un golpe suave, suave, casi como un abrazo, y el motor se encendió con una chispa especial. El Rocomóvil cruzó la meta justo antes de que arrivara el último auto.
¡Ganaron!
No fue el primer lugar, pero sí un podio muy especial, porque el premio no fue solo una taza brillante.
Fue el premio de la amistad, la risa y el trabajo en equipo.
Desde ese día, todas las carreras recordaron que, aunque no uses trampas ni cohetes, si trabajas con tu hermano y sigues con la sonrisa, eres un verdadero campeón del corazón.
Y así, los Hermanos Macana se volvieron no solo los pilotos más peludos, sino también los más queridos de Los Autos Locos.

26/03/2026

Jugando con mi perrito. Letra musical del Show de Fito. #

15/03/2026

Los juegos y los juguetes son la máxima expresión de la felicidad infantil.
A través del juego, los niños y niñas descubren el mundo, imaginan sin límites y comparten sonrisas que iluminan la infancia. Cada juguete, desde el más sencillo hasta el más elaborado, guarda la magia de aprender, crear y ser feliz jugando.

Dirección

Naguanagua
Edo. Carabobo

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