26/06/2026
Llevo unas semanas dando vueltas a esta frase y pensando:
¿Qué deseamos más allá de lo que nos dijeron que era deseable? Cuando el cuerpo cambia, cuando la juventud pasa, cuando la belleza se transforma y lo que vemos en el espejo ya no es lo que aprendimos que teníamos que apreciar de nosotras mismas.
¿Qué deseamos realmente cuando nos damos la oportunidad de mirarnos y descubrir las formas, las texturas y las sensaciones de nosotras mismas que nos llenan de vida?
¿Alguna vez realmente nos dimos la oportunidad de construir nuestro deseo con base en nosotras mismas o solo aprendimos a vernos a través de la mirada de otros y a desear lo que nos dijeron que era hermoso en nosotras?
¿Qué es hermoso para mí? ¿Qué es hermoso en mí?
¿Qué de este cuerpo y esta persona en el reflejo me gusta a mí por lo que es y lo que me hace sentir, y no por lo que puede provocar en otros?
¡Cuánto placer hay en el camino de reconocimiento de mi deseo!