21/10/2014
XXII JORNADA ANUAL PEQUEÑO HANS
EL NIÑO Y EL TRAUMA. El desafío de inventar el inconsciente
Argumento
En esta jornada de trabajo nos vamos a ocupar del traumatismo que produce la lengua sobre el cuerpo. Es un traumatismo del que podemos decir que es constituyente, que nos entra por las orejas. La introducción de este simbólico sin Otro – pero que sale de la boca de los otros - nos hace cuerpos hablantes. Somos seres hablantes porque somos fruto del acontecimiento traumático e inaugural que es ese encuentro.
¿Qué efecto tendrá ese impacto en el niño? . Sólo algunos significantes harán vibrar el cuerpo quedando inscritos como experiencia de goce, dando lugar al eco que es la pulsión. Pocos “cristalizarán”[1] en lo que llamamos los síntomas. Pero no todo puede reabsorberse en las redes significantes. Sólo se puede bordear ese agujero que es el trauma Tejer alrededor de ese goce imposible de simbolizar. Enredar esos significantes sueltos que en un principio no tejen nada.
En una cura con un niño los significantes amo que van decantando y el goce que implican testimonian del singular abrochamiento entre cuerpo y significante.
¿Qué podemos llegar a saber de ese hueso que constituye la dimensión del inconsciente hecha de significantes fuera de sentido?
Al lado de ese inconsciente más sustancial, hecho de la materialidad del significante hay otro más dialéctico que teje. Teje una novela familiar, una historia.
Lacan propone que el analista forma parte de la dimensión del inconsciente. Es decir que es por la transferencia que se inventa esta otra cara del inconsciente, la cara de sentido No hay inconsciente posible sin la presencia del analista. Incluso sin que éste ponga en juego su versión del deseo del analista.
En los niños por una cuestión de cercanía a la epopeya de la constitución del ser hablante se pueden rastrear de cerca tanto los significantes sueltos de lalengua como las invenciones de sentido Pero ¿hasta dónde podemos guiar al niño en un análisis en la invención de sentido necesaria para la vida? ¿Qué lugar da hoy la práctica psicoanalítica con niños a la invención del pequeño delirio de cada uno? ¿Cómo se presentan los dos modos del inconsciente en el niño?
Interrogaremos y trabajaremos sobre estos desafíos en la clínica con los niños, que mantienen vivo el deseo de saber y la posibilidad de la invención.
La invención no está sólo del lado del analizante también está la que nos toca de nuestro lado: el desafío de inventar el psicoanálisis mismo en cada caso.
[1] Lacan. Conferencia en Ginebra sobre el síntoma, en Intervenciones y textos 2. Buenos Aires: Ediciones Manantial, 1993, 123.