29/03/2026
A veces me engaño
pensando que soy más yo misma
cuando estoy ahí,
sentada,
escribiendo o leyendo,
en la naturaleza.
Pero también soy
en el ruido,
en la urgencia,
en el cansancio.
Porque en la calma
es más fácil encontrarse,
pero el verdadero desafío
es encontrarse
y quedarse
en el caos.
El caos es parte de la vida,
y si huimos de ahí
o intentamos corregirlo,
la calma no llega nunca.
Integrar
el caos y la calma.
Conocernos,
aceptarnos
y amarnos
en todos nuestros estados.
Porque para que suceda uno,
tiene que suceder el otro.
Y así,
una y otra vez:
de la calma al caos
y del caos a la calma.