06/08/2026
En Argentina existe una ley llamada ley de tierras 26737. Aprobada por el Congreso en 2011, con amplia mayoría, la misma entiende al suelo como un recurso natural escaso y no renovable, estratégico para el desarrollo humano y social. Su objetivo principal fue regular la adquisición de tierras rurales por parte de personas físicas y jurídicas extranjeras, preservando los recursos naturales, agua dulce, minerales, bosques, tierras fértiles, pasos fronterizos y posiciones logísticas estratégicas.
La salud no empieza ni termina cuando una persona llega a la guardia ni depende solamente de conseguir un turno, un medicamento o una cama de terapia intensiva. La salud empieza mucho antes: en el territorio en el que vivimos, en el agua que tomamos, el aire que respiramos, los alimentos que podemos comprar y producimos, la vivienda que habitamos, las condiciones en las que trabajamos y las comunidades que sostienen la vida.
El territorio determina las formas de enfermar, es por esto que cuerpo y territorio están profundamente conectados.
Hoy 6 de agosto el Senado planea votar un nuevo proyecto, Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada, que dejaría sin vigencia la Ley de Tierras, extranjeros podrán comprar grandes extensiones de tierra, bosques nativos, lagos de agua dulce, cordilleras y zonas fronterizas. También se incorporan desalojos acelerados a comunidades indígenas.
Los daños ambientales se descargan sobre las comunidades. No se puede hablar de salud si hay ambientes enfermos. Los daños sanitarios impactan de forma directa sobre el sistema público de salud.
Como rotantes de esta pasantía rural, en donde realizamos nuestras actividades diarias y aprendemos de la comunidad, en donde el 80% de su población se reconoce como descendiente directo de comunidades indígenas, invitamos a la reflexión respetuosa de la importancia de cuidar el territorio y defender la salud de las personas que desarrollan su proyecto de vida, cuidan la tierra y preservan los recursos del territorio para las generaciones futuras.