06/08/2026
No sos una sola cosa. 𝗦𝗼𝘀 𝘂𝗻 𝘂𝗻𝗶𝘃𝗲𝗿𝘀𝗼 𝗱𝗲𝘀𝗽𝗹𝗲𝗴𝗮𝗱𝗼 𝗲𝗻 𝘃𝗲𝗹𝗼𝘀 𝗱𝗲 𝗹𝘂𝘇 𝘆 𝗽𝗲𝗿𝗰𝗲𝗽𝗰𝗶ó𝗻.
Los antiguos rishis nos revelaron que el Ser no se agota en la piel que tocamos. Habitamos la existencia a través de los Koshas: capas o envoltorios sagrados que van desde lo más denso hasta lo más sutil, protegiendo el misterio que vive en nuestro centro.
Primero tocamos Annamaya Kosha, el cuerpo de alimento, la materia que sostiene este templo. Pero al cerrar los ojos y respirar, atravesamos la carne y entramos en Pranamaya Kosha, el cuerpo de energía, ese aliento sutil que te sostiene en cada inhalación.
Más adentro nos aguarda Manomaya Kosha, el tejido de los pensamientos y las emociones; y más profundo aún, Vijnanamaya Kosha, la morada de la intuición y la sabiduría silenciosa.
Y cuando lográs aquietar cada uno de estos velos, cuando la mente se rinde y el aliento se vuelve transparente... rozás Anandamaya Kosha: el cuerpo de puro gozo, la capa donde el Alma recuerda su naturaleza divina, libre y luminosa.
El Yoga no es mover la capa externa para encajar en una forma. Es el viaje místico de ir desandando el camino, habitando cada envoltorio con amor y presencia, hasta llegar al santuario interior donde siempre reinó la paz.
Cuando pisás el mat, estás peregrinando hacia tu propio centro.🕯️✨
📿 Inhalá profundo, sentí cómo el aire atraviesa tu piel, tu energía y tu mente... y conectá por un segundo con ese gozo silencioso que jamás se apaga.
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Guardá esta guía contemplativa para recordarte que siempre podés ir un poco más profundo hacia vos mismx.