19/05/2026
El pasado 12/5, Marga nos dejó. Esperó a cumplir sus 107 años y se fue en paz, con una enorme vida vivida.
Marga nació el 11 de mayo de 1919 y fue la primera residente mujer de nuestra residencia. Vino a vivir con nosotros con los 100 años recién cumplidos. Y fue solo hasta hace un par de años que se mantuvo coqueta, muy preocupada por su ropa, por su perfume. Jugaba a la escoba de 15 de una manera que era imposible ganarle: a ella le tocaba todo, los puntos, los oros, todo.
Muy alegre y muy atenta a las necesidades de sus amores: su hija, su nieto, su yerno, sus sobrinos… Marga vino desde Lincoln y cada vez que su hija la visitaba y le contaba que alguna vecina había fallecido, Marga decía: “Y sí… ya era viejita”. ¡Esa señora era, por lo menos, 10 o 15 años menor que ella!
Marga era una mujer con mucho empuje y, habiendo pasado los 100 años de edad, todavía tenía un proyecto por el cual vivir, por más simple que fuera: pedirle a Edda, su hija, que le cosiera una pollera.
La vamos a extrañar muchísimo, ya que no conocemos nuestra residencia sin Marga ❤️