08/04/2022
NUEVA INCORPORACION EN ODONTOLOGIA!👩⚕️🦷
Grupo Morena informa la incorporacion de nueva tecnologia para la ciudad de Belen. Se trata de un tomografo GENDEX 500 volumetrico Cone Beam con tecnologia 3D.
El Cone beam o CBCT (Cone Beam Computed Tomography), llamado también tomografía volumétrica digital de haz cónico, es una técnica de imagen seccional en 3D en pleno auge. Permite el examen de tejidos calcificados, a saber, el hueso y los dientes.
En este artículo destacaremos la revolución que han supuesto las imágenes dentomaxilares, que se han generalizado en nuestras consultas dentales, abriendo nuevas perspectivas de diagnóstico en odontología.
Primero, definiremos el Cone Beam y analizaremos el principio físico de este procedimiento radiológico. A continuación, veremos rápidamente las diferencias entre el escáner y el Cone Beam. Reflexionaremos sobre las ventajas y los límites del CBCT, siempre comparándolo con el escáner. Por último, volveremos a tratar las indicaciones de esta técnica.
¿Qué es el Cone beam?
En las imágenes dentomaxilares, se diferencian dos tipos de técnicas: las técnicas 2D panorámica u ortopantomografía (OPT), y las técnicas 3D más sofisticadas como el escáner y el Cône beam, más reciente.
La aparición del Cone beam a finales de los 90 representó una innovación importante en comparación con su predecesor, el escáner, gracias a la introducción de detectores matriciales de grandes dimensiones que permiten la exploración de un volumen completo durante una sola rotación del sistema de adquisición.
¿Cómo funciona el Cone beam?
Como su nombre indica, el CBCT consiste en un generador de rayos X que emite un haz de irradiación abierto de forma cónica que, en una rotación completa (360º) o semicompleta (180º), permite recorrer todo el volumen a explorar antes de analizarlo tras atenuar los rayos mediante un sistema de detección. El emisor de rayos X y el detector están conectados y alineados.
¿Cómo se lleva a cabo el examen Cone beam dental?
Se realiza como una radiografía dental convencional. El paciente debe permanecer inmóvil durante el tiempo de la toma de la imagen (aproximadamente 10-20 segundos). A continuación, se efectúa una reconstrucción informática mediante un programa informático específico. Se necesitan 20-30 minutos para cada examen, tiempo significativamente superior al necesario para un escáner.