04/08/2020
…“Amamantar no fue lo que esperaba, hubo dolor y también necesidad de sentir que esas bebas no dependían solo de mi”… “Para mi dar la teta es un acto revolucionario, pero no fue fácil, hubo angustia, hubo culpa. Necesite de mi intuición y del acompañamiento de una puericultora. Es un acto de amor puro donde ponemos a disposición lo más importante que tenemos nuestro cuerpo y nuestro tiempo”… “Al principio fluyó todo naturalmente, luego de unos días sentí que la demanda aumentaba, el p***n comenzó a lastimarse y sentía mucho dolor. La mirada juzgadora del entorno lo hacía más tedioso aun y finalmente comencé a sentir que perdía libertad”… “tuve una linda experiencia, al principio fue difícil luego muy natural. Es algo incomparable, la conexión, las miradas. Aparecen mil sentimientos ambivalentes como en toda la maternidad. Despues de dos años ya quise recuperar mi cuerpo y compartir con él desde otro lugar… ”
¿Hay madres buenas y madres malas o hay maternidades diversas? ¿Existe La Lactancia o podemos pensar en las lactancias posibles? ¿Es suficiente desear dar la teta para sostener una lactancia? ¿Qué es lo más importante de la lactancia para el bebé?
Estas son algunas inquietudes que me surgen cuando acompaño puerperios, cuando escucho las experiencias reales de otras mujeres, cundo pienso en la lactancia.
Cuando nace unx bebx lo primero que se va a poner en juego es la constitución subjetiva del mismx. Ésta se construye a través de cuestiones vinculares. Para ello más que una teta, necesitamos de mapaternidades que alojen, que miren, que acaricien, que sostengan, que den respuesta de alguna manera a las necesidades del bebé y no solo las alimenticias. Este proceso suele estar ligado al amamantamiento. Es un mandato bastante actual imaginar a una madre adaptada sin conflicto (e incluso por instinto mamífero) a las necesidades del recién llegadx. Por eso considero fundamental el planteo de Ibone Olza, respecto a que como agente de salud unx debe brindar información priorizando no tanto los beneficios de la lactancia sino sus dificultades y modos posibles de afrontarlos. Es importantísimo visibilizar lo difícil que es amamantar y criar en una sociedad que no cuida ni facilita la crianza ni los cuidados quedando los mismos relegados exclusivamente al hogar y en particular a las madres. Se necesita red, espacios comunitarios de apoyo a la lactancia y crianza, padres implicados activamente en el proceso, leyes y licencias compatibles con este propósito. Sostengo la idea de promover la lactancia desde el placer y no desde el deber, reconocer la misma como parte de la sexualidad, cuidar de la salud mental materna, apoyar y empoderar a las flias. Saber que ningún deseo se realiza en el sentido imaginarizado, que siempre hay frustración, que hay diferencias entro lo esperado y lo recibido y que el deseo siempre es deseo de otra cosa. Como profesional de la salud perinatal acompaño para que el acceso a la lactancia sea posible para esa diada y también acompaño en la decisión y a la hora de elaborar o duelar esas lactancias que no pudieron ser.