Psicóloga Mir Flores

Psicóloga Mir Flores Adolescentes y Adultos. Psicodiagnóstico. Psicología del Deporte. (Atención individual y grupal)

💜 NI UNA MENOSHablar de violencia es mucho más que hablar de agresiones físicas. También implica reconocer aquellas form...
03/06/2026

💜 NI UNA MENOS

Hablar de violencia es mucho más que hablar de agresiones físicas. También implica reconocer aquellas formas de maltrato que suelen pasar desapercibidas: el control disfrazado de cuidado, los celos justificados como amor, las humillaciones, el aislamiento, la manipulación o las limitaciones económicas.

Muchas veces estas situaciones se instalan de manera gradual. Por eso no siempre son fáciles de identificar. La violencia no sólo produce dolor; también puede generar confusión, culpa y dudas sobre uno mismo. Lo que al principio incomoda puede terminar pareciendo normal cuando se repite una y otra vez.

Comprender esto nos ayuda a dejar de preguntarnos por qué una persona no se va y empezar a preguntarnos cómo podemos acompañarla. Escuchar sin juzgar, creer en su palabra, ofrecer apoyo y acercar información son formas concretas de involucrarnos.

La prevención comienza cuando aprendemos a reconocer las señales, pero también cuando construimos redes donde pedir ayuda sea posible.

A 11 años de Ni Una Menos, recordamos que ninguna forma de violencia debe naturalizarse y que nadie debería atravesarla en soledad.

💜 Reconocer las señales es prevenir.
💜 Acompañar es ayudar.
💜 Informarse también es una forma de cuidar.

Si necesitás ayuda, o conocés a alguien que podría necesitarla, no te quedes solo/a con la preocupación. Buscar orientación y apoyo puede ser el primer paso para salir de una situación de violencia. Guardá y compartí esta información. Nunca sabés cuándo puede ser necesaria. 💜

Repetimos vínculos. Y muchas veces nos preguntamos por qué.La respuesta no está en la mala suerte ni en “elegir mal”. Es...
02/06/2026

Repetimos vínculos. Y muchas veces nos preguntamos por qué.

La respuesta no está en la mala suerte ni en “elegir mal”. Está en que amamos desde lo que aprendimos. Y ese aprendizaje ocurrió muy temprano, antes de que pudiéramos cuestionarlo.

El amor que vimos, el que recibimos, el que nos faltó — todo eso fue dejando una huella. Una forma de vincularse que después buscamos reproducir, no porque queramos sufrir, sino porque es lo que reconocemos como amor.

Por eso el patrón se repite. No como condena, sino como consecuencia de una historia que todavía no fue revisada.

Revisar cómo amás implica preguntarse cómo te trataron, qué aprendiste que eras para los otros, qué lugar ocupabas en los vínculos importantes de tu vida. Y desde ahí, entender qué seguís buscando hoy.
Pero también implica algo más difícil: preguntarse qué permitís. Qué tolerás en nombre del amor. Qué cosas normalizaste porque siempre estuvieron ahí. Qué límites no podés poner porque hacerlo se siente como abandonar o ser abandonado.

Todo eso tiene que ver con cómo te querés a vos. No como una frase hecha, sino como algo concreto: qué lugar te das, qué necesidades reconocés como válidas, cuánto espacio ocupás en tus propios vínculos.

Cambiar la forma de amar no es un acto de voluntad. Es un proceso que requiere entender de dónde venís para poder elegir distinto. Y eso es posible.

¿Te resonó algo? Contame en los comentarios 💜

Si sentís que repetís en tus vínculos algo que ya no te hace bien y querés entender qué está pasando, podés escribirme.

Atiendo de forma presencial y online.

Hay algo que aparece mucho cuando alguien empieza a revisar sus vínculos: la confusión entre lo que duele y lo que cuida...
28/05/2026

Hay algo que aparece mucho cuando alguien empieza a revisar sus vínculos: la confusión entre lo que duele y lo que cuida.

Aprendemos a relacionarnos en los primeros vínculos que tenemos. Y muchas veces esos vínculos nos enseñaron que el amor viene junto con la angustia, la incertidumbre o la necesidad de demostrar constantemente. Entonces cuando algo intenso aparece, lo leemos como profundidad. Cuando alguien
controla, lo leemos como interés. Cuando aguantamos, lo llamamos lealtad. Pero la intensidad no es profundidad. Es activación. A veces es ansiedad dentro del vínculo disfrazada de pasión.

Los celos no son cuidado. Son control. Y el control en un vínculo no protege — aísla.

Aguantar no es lealtad. Es muchas veces el resultado de no poder imaginar otra cosa, de no
sentirse con derecho a pedir más.
No es una falla de la persona. Es lo que se aprendió sobre cómo se ama.

El trabajo terapéutico muchas veces pasa por ahí: poder distinguir lo que genuinamente
nutre de lo que simplemente se siente conocido. Porque no todo lo que duele enseña. Y no
todo lo que incomoda es crecimiento.

¿Te resonó algo? Contame en los comentarios 💜

Si sentís que tus vínculos te generan más angustia que bienestar, la terapia puede ser un espacio para entender qué está pasando.

Atiendo de forma presencial y online.

❤️ Existe una idea muy instalada sobre la ansiedad: que es una reacción exagerada. Que si uno “pensara bien las cosas” o...
26/05/2026

❤️ Existe una idea muy instalada sobre la ansiedad: que es una reacción exagerada. Que si uno “pensara bien las cosas” o “se relajara un poco”, desaparecería.

Pero la ansiedad no es un error del sistema. Es el sistema funcionando exactamente como aprendió a funcionar.

En algún momento de la historia de cada persona, estar alerta tenía sentido. Anticiparse protegía. Controlar daba seguridad. El problema es que ese aprendizaje queda grabado muy profundo, y el cuerpo y la mente siguen respondiendo como si el peligro todavía estuviera ahí, aunque ya no lo esté.

Por eso no alcanza con “calmarse”. Por eso la cabeza sigue cuando el cuerpo está quieto. Por eso anticipás situaciones que todavía no pasaron, necesitás tener todo bajo control, y cuando finalmente hay calma, algo en vos desconfía de ella.

No es debilidad. No es exagerar. Es una respuesta que se instaló antes de que pudieras elegir otra cosa.
Entender de dónde viene eso cambia la relación que uno tiene con la propia ansiedad. Y ese entendimiento es el primer paso para que deje de manejarte.

¿Te identificaste con algo de este carrusel? Contame en los comentarios 💜

Si sentís que la ansiedad ocupa demasiado espacio en tu vida y querés trabajarlo, podés escribirme. Atiendo de forma presencial y online.

Existe una idea muy instalada: que el conflicto aparece por “la forma de reaccionar”.  Entonces la conversación deja de ...
13/05/2026

Existe una idea muy instalada: que el conflicto aparece por “la forma de reaccionar”.
Entonces la conversación deja de centrarse en lo que pasó y empieza a enfocarse únicamente en la respuesta emocional que eso generó.

Pero las reacciones emocionales no aparecen de la nada.
Muchas veces son la consecuencia de situaciones repetidas: invalidación, indiferencia, manipulación, falta de registro afectivo o conductas que se sostienen en el tiempo sin reparación.

Cuando alguien pone toda la atención sobre la reacción ajena y nunca puede revisar su propio comportamiento, el vínculo entra en una lógica desgastante: una persona queda explicándose constantemente mientras la otra evita hacerse responsable del efecto que produce.

Con el tiempo, eso genera confusión, culpa y una tendencia a desconfiar de la propia percepción.

Regular una reacción es importante. Pero también lo es poder reconocer cuándo el problema no está solamente en cómo algo se expresa, sino en aquello que viene lastimando desde hace tiempo.

¿Te pasó alguna vez sentir que terminabas pidiendo perdón por reaccionar, en lugar de poder hablar de lo que te dolió?

Si sentís que ciertos vínculos te generan desgaste emocional, ansiedad o confusión, la terapia puede ayudarte a entender lo que te pasa, poner en palabras lo que venís sosteniendo y construir relaciones más sanas.

A veces creemos que el problema es todo lo que pasa afuera.Pero muchas veces, el lugar más duro para vivir termina siend...
08/05/2026

A veces creemos que el problema es todo lo que pasa afuera.
Pero muchas veces, el lugar más duro para vivir termina siendo nuestra propia mente.

La forma en la que te hablás, te exigís, te juzgás o te tratás cuando algo sale mal va construyendo tu mundo interno día a día. Y aunque parezca “normal”, vivir en estado de crítica constante agota.

No todo pensamiento merece ser creído.
No toda culpa es real.
No toda exigencia es saludable.

Aprender a habitarte con más amabilidad no significa conformarte ni “pensar positivo” todo el tiempo. Significa empezar a escucharte un poco más y castigarte un poco menos.

Un tip simple para empezar:

🖋️ Prestá atención a cómo te hablás cuando cometés un error.
Después preguntate:
“¿Le hablaría así a alguien que quiero?”

Muchas veces, ahí empieza el cambio. 💚

La forma en la que te hablás no es un detalle menor. Es el filtro con el que interpretás lo que te pasa. Muchas veces es...
06/04/2026

La forma en la que te hablás no es un detalle menor. Es el filtro con el que interpretás lo que te pasa. Muchas veces ese diálogo interno no lo elegís conscientemente: se arma con experiencias, exigencias, mandatos y aprendizajes que se fueron instalando con el tiempo. Por eso aparece tan automático, como si fuera una verdad incuestionable.

Ahí es donde la terapia empieza a hacer una diferencia concreta. No porque te diga qué pensar, sino porque te ayuda a escuchar cómo te estás hablando. A poner en palabras esas frases internas que suelen pasar desapercibidas, pero que condicionan cómo te sentís y cómo actuás. Cuando eso se vuelve visible, deja de ser tan automático.

En ese proceso, empezás a cuestionar ciertas ideas que venías dando por hechas: “no puedo”, “no se me da”, “es demasiado difícil”. No para negarlas, sino para entender de dónde vienen y si realmente te representan hoy. Muchas veces no son tuyas, o quedaron desactualizadas frente a quién sos ahora.

La terapia también habilita algo clave: cambiar la forma de posicionarte frente al error. Pasar de vivirlo como prueba de incapacidad a entenderlo como parte del proceso. Eso no se logra solo con voluntad, sino trabajando sobre la exigencia, la frustración y la mirada que tenés sobre vos mismo.

Con el tiempo, ese diálogo interno empieza a moverse. No se vuelve perfecto ni siempre positivo, pero sí más flexible, más realista y menos castigador. Y eso impacta directamente en cómo encarás lo que te cuesta: con más margen para intentar, equivocarte, ajustar y seguir.

No se trata de pensar distinto porque sí, sino de construir una forma de tratarte que te acompañe mejor en lo que querés lograr. Ahí es donde el cambio deja de ser una frase linda y se vuelve algo que efectivamente podés sostener.

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Existe una idea muy instalada: que si algo se entiende, se resuelve.Por eso, frente a lo que incomoda, aparece la necesi...
31/03/2026

Existe una idea muy instalada: que si algo se entiende, se resuelve.
Por eso, frente a lo que incomoda, aparece la necesidad de analizar, revisar, anticipar, darle sentido a cada detalle.

Pensar cumple una función importante: ordenar, ligar, intentar procesar lo que se vivió. El problema aparece cuando ese mecanismo se vuelve constante y no logra producir alivio. Ahí el pensamiento deja de ser una herramienta y pasa a transformarse en un circuito que se repite.

Se vuelve rumiación.

En ese estado, la mente intenta cerrar algo que no puede cerrarse solo desde la lógica. Por eso aparecen preguntas que vuelven una y otra vez, necesidad de certezas, dificultad para soltar situaciones o vínculos, y una sensación de agotamiento que no se modifica aunque haya “explicaciones”.

Esto sucede porque no todo lo psíquico se organiza desde el entendimiento consciente. Hay experiencias que quedan sin elaborar, que no encontraron todavía un modo de ser integradas, y entonces reaparecen como insistencia mental.

En esos casos, seguir pensando no resuelve: sostiene el problema.

Un proceso terapéutico permite trabajar en otro nivel. No se trata solo de comprender lo que pasó, sino de poder procesarlo, ubicar qué lugar tiene eso en la propia historia y cómo impacta hoy. Cuando eso empieza a ordenarse, el pensamiento deja de girar en vacío y pierde intensidad.

El objetivo no es dejar de pensar, sino que pensar vuelva a ser algo que ayude, en lugar de algo que desgaste.

❤️‍🩹

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