27/05/2026
Viktor Frankl, neurólogo, psiquiatra y superviviente del Holocausto, lo entendió perfectamente. En las condiciones más extremas, descubrió que lo que nos mantiene verdaderamente vivos y con energía no es la comodidad, sino tener un propósito. Cuando te falta una dirección o un "para qué", la rutina diaria se vuelve pesada y drena tu energía. La solución no es apagar la alarma, es encender tu motivación.✨
¿Cómo empezar a sanar ese cansancio?
El primer paso es habilitarte a preguntarte sobre lo que te apasiona.
¿Dónde encontrar la motivación?
Los propósitos los podemos encontrar en distintos ámbitos. A veces puede ser en el trabajo, en un deporte, un hobbie, o incluso un curso que recién comienza.
Si aún no está definido puede ser un buen momento para iniciar esa búsqueda.