20/08/2026
¿Tenemos que dejar de ser felices para demostrar que nos duele lo que pasa en nuestro país?
Hoy vi la noticia de la hija del presidente y su fiesta de 15 años en medio de la situación que atraviesa Colombia después del terremoto.
Y automáticamente recordé algo que me pasó hace unos días… Subí esta foto haciendo ejercicio.
Una persona me escribió para cuestionarme por estar entrenando, sonriendo y publicando mi vida mientras en Colombia había personas que lo habían perdido todo. Me decía que, teniendo una comunidad en redes sociales, debería estar hablando de la tragedia únicamente.
Cuando ocurre una tragedia, pareciera que existe una especie de código no escrito sobre cómo deberíamos comportarnos en redes.
No publiques una fiesta.
No subas tus vacaciones.
Cancela tu matrimonio.
No muestres que estás entrenando.
No sonrías demasiado.
Y si tienes seguidores, pronúnciate.
Porque si continúas mostrando tu vida con normalidad, alguien puede interpretar ese silencio como indiferencia. Pero las redes sociales tienen un límite: vemos lo que una persona decide publicar, no necesariamente lo que esa persona está haciendo.
No sabemos quién donó sin contarlo.
Quién está ayudando desde su profesión.
Quién compartió información por otros medios.
Quién está acompañando a alguien.
Ni quién simplemente decidió ayudar sin convertirlo en contenido.
Y por eso quiero dejar mi opinión completamente por fuera y preguntarles a ustedes:
Cuando un país atraviesa una tragedia, ¿tenemos una responsabilidad de cambiar lo que mostramos en redes sociales?
Y voy un poco más allá:
Si una persona sigue celebrando su cumpleaños, su matrimonio, viajando, entrenando o mostrando momentos felices… ¿les parece falta de empatía?
Quiero leerlos, incluso —y especialmente— si piensan diferente.