19/06/2026
Si te cuesta poner límites no es porque seas mala diciendo que no. Es porque te enseñaron que eso te convierte en alguien egoísta o difícil. Y ahora cada vez que querés poner un límite aparece la culpa antes que la palabra. Pero un límite no es un ataque hacia el otro, es un cuidado hacia vos misma. La próxima vez que sientas que tenés que decir sí aunque quieras decir no, preguntate de quién es esa voz que te dice que tenés que complacer. 🌿 Guardalo si te cuesta poner límites. Y aunque a veces cueste… volvé a vos.
Soy canalizadora y terapeuta de transformación integral.