27/07/2026
Aunque muchas personas empeoran con el calor, el frío intenso y los cambios bruscos de temperatura también pueden generar brotes de rosácea.
La calefacción, el viento y las duchas calientes favorecen el enrojecimiento y la sensibilidad.
Por eso, el invierno también requiere ajustar rutinas y tratamientos.
Menos inflamación significa mejor calidad de vida.