14/08/2026
¿Cuánto podemos llegar a sostener en el pecho sin darnos cuenta?
El ritmo de los días.
La tensión.
La respiración contenida.
La necesidad de estar siempre un poco en alerta.
Y así, de a poco, el cuerpo se cierra.
Se protege.
Se adapta.
El masaje puede ser una pausa en ese sostener.
Un momento para aflojar.
Para respirar.
Para volver a sentir espacio.
SOMA | Cuerpo en Movimiento