24/04/2026
Entrar y ver semejante obra me llevó directo a la imagen del iceberg de Freud: una pequeña superficie que mostramos… y un mundo profundo que resguardamos. Como si fuéramos un territorio invertido.
A veces elegimos enseñar lo más prolijo, lo que encaja, lo que no incomoda. Pero por dentro… habita nuestro propio edén. Un espacio fértil, sensible, lleno de vida.
Mostrar(se) también es un arte. Y es en el encuentro, en ciertas miradas, en experiencias… donde eso empieza a revelarse. Como si lo interno buscara salir a la luz… animarnos a ser quienes somos. El de brillar en nuestra diferencia porque cuando eso se activa… la esencia encuentra su forma de expresarse.
Inspirado en El inverso, de Nicola Costantino en el
Con amor, Lore. ❤️🔥
Pd: en el video se puede ver un momento mágico… una mariposita verde revoloteando!