27/08/2026
Hay violencias que no dejan marcas en la piel, pero van dejando heridas profundas en la autoestima, la libertad y la manera de relacionarnos.
“Los hombres no lloran”, “las mujeres aguantan”, “nadie va a quererte”, “sin mí no sos nada”…
Frases que pueden parecer naturales, pero que buscan invalidar, aislar, controlar y someter.
Si te hace la mente, no es amor: es someterte.
La violencia simbólica y psicológica suele crecer en silencio. Por eso, reconocerla y nombrarla puede ser el comienzo de una transformación.
Desde la Escuela Creando V.I.D.A. con Sentido, trabajamos desde la Pedagogía del Cuidado para construir vínculos más humanos y cuidar también a quienes acompañan, educan y sostienen a otros.
¿Alguna vez confundiste el control con cuidado o amor?