05/06/2026
La casa de Guadalupe. Los sábados a la mañana. Los CDs de papá. Los viajes en el Gol rojo. Mis hermanos. Mis viejos. Leila (mi negrita). Los juegos en el patio. Los bailes en el living. Las tortitas negras con manteca.
La música del Indio Solari me conecta con mi infancia, con mi raíz, con todo lo que traigo adentro. La música tiene algo extraordinario: es un portal. A veces nos lleva al pasado.� A veces nos empuja hacia el futuro pero siempre nos devuelve a alguna versión de nosotros mismos. A mí me inspira, y estas frases fueron, son y serán profundamente aleccionadoras. Las llevo conmigo.
Es que tanto la música como la escritura, cuando tocan alguna fibra, ya no les pertenecen solamente a quienes las crearon; pasan a formar parte de quienes las escuchan, las leen y las hacen propias. Por eso algunas obras no mueren nunca. Quizás el Indio tampoco y, tal como quería, la muerte lo encuentre vivo para siempre.