29/07/2026
En Gestando en Movimiento cada propuesta tiene un sentido dentro del proceso.
Las clases, los encuentros con parejas, los talleres preparto y los masajes no son actividades aisladas.
Son distintas maneras de acompañar
una misma transformación.
Durante el embarazo el cuerpo cambia todos los días.
Cambia la postura, la respiración, la percepción, las emociones, la forma de habitarse.
En las clases aprendemos herramientas para atravesar esos cambios con más conciencia: respirar, movernos, relajarnos, registrar lo que sentimos
y confiar en nuestro cuerpo.
El masaje continúa ese recorrido.
Es un momento para detenerse, recibir
y escuchar.
Un espacio donde el cuerpo no tiene
que hacer nada por nadie.
Solo descansar, aflojar tensiones y
volver a encontrarse consigo mismo y con el bebé.
Porque durante el embarazo el cuerpo entrega muchísimo.
Y cuando nazca el bebé seguirá entregando: sosteniendo, alimentando, calmando, abrazando, durmiendo poco y estando disponible casi todo el tiempo.
Por eso me gusta pensar el masaje no como un premio ocasional, sino como
un espacio de cuidado al que podés volver una y otra vez durante el embarazo y también en el puerperio.
Cuidar a quien está gestando y a quien después va a sostener una nueva vida también forma parte de este proceso.
🙏💜